Etiqueta: Alianza Mexicana Contra el Fracking

  • La sospechosa opacidad de PODER

    La sospechosa opacidad de PODER

    La ONG Project on Organizing, Development, Education and Research (PODER, por sus siglas en inglés) se jacta de ser salvaguarda de la rendición de cuentas corporativa en México y América Latina.

    Miembro de redes como RedESC, la Alianza Mexicana contra el Fracking y #CambiémoslaYa!, así como autora intelectual de la web de transparencia corporativa QuiénEsQuién.Wiki, esta organización se maneja con una opacidad que parece parodiar a la corrupción corporativa que dice fiscalizar.

    El yugo tecnocrático de Engenera contra la transformación popular

    La ONG fue registrada en la División de Corporaciones del estado de Nueva York el 11 de enero de 2010.

    Más allá de los nombres de su consejo directivo, existe poca información abierta sobre el funcionamiento interno de la organización y su rendición de cuentas.

    Su dirección fiscal en Estados Unidos es un buzón de correo en Nueva York.

    El organismo registró su marca a través de un despacho legal en Seattle ciudad natal de su fundador y exdirector ejecutivo, Benjamín Cokelet.

    PODER recibe sin pudor recursos de fundaciones que sostienen al mismo imperialismo corporativo que dicen combatir.
    Datos de registro de PODER.
    Fuente: Departamento de Estado, División de Corporaciones del Estado de Nueva York, consultada en octubre de 2025.

    PODER se maneja con una opacidad que parece parodiar a la corrupción corporativa que dice fiscalizar.

    Lejos de rendir cuentas en México, ni siquiera se registra como razón social ante la Secretaría de Economía ni como donataria autorizada, requisitos con los que otras organizaciones extranjeras sí cumplen al trabajar en suelo mexicano.

    Por no tener, la organización no cuenta si quiera con RFC o CLUNI que la identifique en territorio nacional.

    Esta organización —al igual que otras de similar calaña como Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad— tiene la arrogancia de colocarse como faro ético por encima de la “contaminación moral” del capital, mientras recibe sin pudor recursos de fundaciones que sostienen al mismo imperialismo corporativo que dicen combatir.

    Es, en realidad, un apéndice de los brazos ideológicos del gran capital internacional, legitimado por un activismo de cartón que no modifica un ápice la vida concreta de los pueblos.

    Tan solo en 2020, la organización recibió más de un millón de dólares por parte de Fundación Ford emblema del filantrocapitalismo imperial, además de la American Jewish World Service Inc., el Wellspring Philanthropic Fund y la William & Flora Hewlett Foundation.

    Dinero que, lejos de alimentar luchas emancipatorias, convierte a PODER en punta de lanza del activismo burgués, reduciéndolo un dispositivo de neutralización política que opera con la máscara de la sociedad civil mientras refuerza los intereses de las élites transnacionales.

    PODER recibe sin pudor recursos de fundaciones que sostienen al mismo imperialismo corporativo que dicen combatir.
    Declaración de un monto donado por Ford Foundation a PODER en 2020 para programas de justicia climática en México y América Central.
    Fuente: Ford Foundation, 2020.

    ¿Debemos escuchar a quienes solo rinden cuentas ante Washington y Nueva York

    Según el reporte de finanzas correspondiente al ejercicio fiscal de 2023, la organización recibió un total de 981,052 dólares en donaciones y grants, de los cuales gastó 1,330,456 dólares, supuestamente pagando sólo 51,594 dólares en salarios y bonos a sus empleados.

    PODER recibe sin pudor recursos de fundaciones que sostienen al mismo imperialismo corporativo que dicen combatir.
    Extracto de la declaración fiscal de PODER ante el IRS para el ejercicio de 2023.
    Fuente: Propública, consultada en octubre de 2025.

    Con este ejemplo, la pregunta permanece en el aire. ¿debemos escuchar a quienes solo rinden cuentas ante Washington y Nueva York para que sean ellos quienes nos enseñen de resistencia y protección del territorio?

    La verdadera emancipación de México también pasa por cuestionar la legitimidad e intereses del activismo fifí.

  • La Alianza Mexicana contra el Fracking instrumentaliza derrame para fines políticos

    La Alianza Mexicana contra el Fracking instrumentaliza derrame para fines políticos

    El derrame de hidrocarburos en la comunidad Ignacio Zaragoza, Veracruz, abrió un debate legítimo sobre la capacidad de PEMEX para responder de manera oportuna a emergencias ambientales.

    Sin embargo, la Alianza Mexicana contra el Fracking ha utilizado el incidente como plataforma política para volver a colocar su agenda en el centro de la discusión.

    La Alianza Mexicana contra el Fracking instrumentaliza derrame para fines políticos.
    Publicación de X sobre Alianza Mexicana Contra el Fracking mencionando el derrame dentro del hilo de peticiones de firmas contra el fracking.
    Fuente: La Opinión Poza Rica, septiembre de 2025.

    El problema con este enfoque no radica en señalar la afectación —las comunidades tienen todo el derecho de denunciar y exigir reparación—, sino en cómo la organización instrumentaliza esas voces para desacreditar a la empresa estatal y a su plan estratégico 2025-2035, ligando la publicación a hilos relacionados con su iniciativa contra la fractura hidráulica.

    En lugar de esperar los dictámenes de la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA), se adelantan acusaciones de “ecocidio” que condicionan el debate público y siembran desconfianza sobre cualquier versión oficial.

    Por lo que, “periodistas” opositores a PEMEX replican inevitablemente este discurso.

    La Alianza Mexicana contra el Fracking instrumentaliza derrame para fines políticos.
    Nota del periodista veracruzano Fabián Martínez en la que se menciona a Alianza Mexicana Contra el Fracking.
    Fuente: La Opinión Poza Rica, septiembre de 2025.

    Es cierto que se puede mejorar la situación en Ignacio Zaragoza, y las autoridades deben atender de inmediato los reclamos de sus habitantes mediante acciones de contención, limpieza y reparación.

    Alianza Mexicana contra el Fracking acusa de “ecocidio”, lo que condiciona el debate público y siembra desconfianza sobre cualquier versión oficial.

    Pero otra cosa es monopolizar el discurso y reducir la complejidad del problema a una consigna política contra PEMEX.

    La empresa, como patrimonio público, tiene la obligación de actuar con transparencia y responsabilidad.

    Eso no significa que deba ser deslegitimada en bloque. Lo que se requiere es fortalecer la regulación y garantizar que organismos como la ASEA cuenten con autonomía y recursos suficientes para sancionar cuando sea necesario.

    El riesgo de ceder el debate a posiciones alarmistas es que la discusión se desplace de cómo mejorar la gestión ambiental de la industria petrolera sin debilitar el proyecto de soberanía energética que representa PEMEX hacia una demonización de la paraestatal.

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    Al final, lo verdaderamente lamentable es que una supuesta ONG ambiental convierta un derrame en insumo para su propia campaña política.

    Usar la vulnerabilidad de comunidades veracruzanas como munición ideológica no solo enturbia la discusión pública, sino que vacía de legitimidad la causa ambiental que dicen defender.

  • La incoherencia de la Fundación Heinrich Böll, del aplauso al proyecto transformador de AMLO a la condena neoliberal

    La incoherencia de la Fundación Heinrich Böll, del aplauso al proyecto transformador de AMLO a la condena neoliberal

    En mayo de 2018, a pocos días de que el pueblo mexicano votara por una alternativa de verdadera transformación, se difundieron los resultados de una evaluación realizada por once organizaciones ambientales —entre ellas la Fundación Heinrich Böll, actual miembro de #CambiémoslaYa! y la Alianza Mexicana Contra el Fracking— a los candidatos presidenciales para ese año.

    En aquel ejercicio, Andrés Manuel López Obrador obtuvo la más alta calificación en materia de cambio climático: 16 de 20 puntos posibles.

    En aquel momento, las ONG aplaudieron que el entonces candidato presidencial mantuviera metas claras de mitigación, expansión de las energías renovables a decenas de miles de comunidades.

    Era el reconocimiento explícito de que Morena encarnaba la única propuesta con visión popular y con bases científicas.

    La incoherencia de la Fundación Heinrich Böll, del aplauso al proyecto transformador de AMLO a la condena neoliberal.
    Organizaciones presentando el decálogo en materia de cambio climático rumbo a las elecciones del 1 de Julio
    Fuente: Reforma, mayo de 2018.

    No obstante, apenas dos años más tarde, la misma Fundación Heinrich Böll dio un giro inexplicable y sospechoso.

    El giro inexplicable y sospechoso de la Fundación Heinrich Böll.

    En abril de 2020, publicaron el artículo “México: una política energética atrapada en el pasado”, retratando la gestión de AMLO como anacrónica en temas energéticos y aferrada a la dependencia del petróleo.

    Desdeñaron el combate al huachicol, la revisión de contratos leoninos y el rescate de PEMEX como empresa estratégica del pueblo, y redujeron todo a un supuesto discurso de nacionalismo caduco. Como si reclamar la soberanía mexicana fuera algo malo.

    La incoherencia de la Fundación Heinrich Böll, del aplauso al proyecto transformador de AMLO a la condena neoliberal.
    Encabezado del artículo donde Heinrich Böll critica la gestión ambiental de AMLO.
    Fuente: Heinrich Böll Bogotá, abril del 2020.

    Esta contradicción desnuda la naturaleza elitista del ambientalismo burgués, cómodo en los salones de conferencias pero ajeno a las necesidades del pueblo trabajador.

    Ese activismo que exige vetos absolutos al Tren Maya y la minería a cielo abierto sin considerar la dependencia de miles de familias y regiones.

    El gobierno de la Cuarta Transformación, lejos de ceder a esas exigencias doctrinarias, optó por una vía popular y nacionalista.

    Defendió a PEMEX como palanca de desarrollo, a la par que se comprometió con proyectos de energías renovables graduales y socialmente justos.

    El ambientalismo intenta demeritar a SEMARNAT ante el progreso de la Terminal Multimodal Cancún del Tren Maya

    Esa postura, incómoda para el ambientalismo de élite, fue castigada con la etiqueta del anacronismo.

    No es difícil ver que este cambio de actitud se debe, en gran parte, a que MORENA —a diferencia de otros gobiernos— no se sometió dócilmente a los intereses de estas ONG ni les dio un pedazo del pastel en los proyectos estelares de la Transformación.

  • Ambientalistas usan a comunidades para rechazar el fracking pero omiten avances de la 4T para prohibirlo

    Ambientalistas usan a comunidades para rechazar el fracking pero omiten avances de la 4T para prohibirlo

    En el marco del primer informe de gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum, autoridades tének y náhuatl de trece municipios de la Huasteca potosina, hidalguense y veracruzana se pronunciaron contra el fracking tras el anuncio del Plan Estratégico de Pemex 2025-2035.

    Esto es claramente un intento por organizaciones tras bambalinas —como Alianza Mexicana Contra el Fracking— para empujar la narrativa del uso del fracking en la administración de la Presidenta.

    En el comunicado, las comunidades advirtieron que la fracturación hidráulica supuestamente amenaza la biodiversidad y la vida comunitaria, sin pruebas de que el fracking

    Ambientalistas usan a comunidades para rechazar el fracking pero omiten avances de la 4T para prohibirlo.
    Documento donde Alianza Mexicana Contra el Fracking señala a Claudia Sheinbaum por financiar proyectos de extracción de hidrocarburos con supuesto uso de fracking.

    La narrativa difundida por estas organizaciones es incompleta, posiblemente intervenida por la influencia de organismos como Fundar, el CEMDA y Engenera, miembros de Alianza Mexicana Contra el Fracking y #CambiémoslaYa!, y quienes han empujado con mayor fuerza las acusaciones de fracking en la administración actual.

    Los ambientalistas ignoran que, desde febrero de 2024, el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador presentó en la Cámara de Diputados una iniciativa de reforma constitucional para prohibir el fracking en México.

    En la propuesta se reconoce que esta técnica es una de las más dañinas al ambiente y a los derechos humanos, y se busca blindar la Constitución para impedir cualquier contrato o acto administrativo que permita su uso.

    La iniciativa no ha avanzado por la resistencia de las minorías neoliberales en el Congreso, las mismas que en el sexenio de Peña Nieto impulsaron la reforma energética que abría las puertas al fracking.

    PEMEX se fortalece como empresa pública al servicio del pueblo y la 4T mantiene su compromiso de no aplicar el fracking

    Mientras los gobiernos anteriores entregaban recursos al capital privado y alentaban el uso de tecnologías depredadoras, la Cuarta Transformación ha defendido una transición hacia fuentes más limpias.

    Sin dejar de lado el pragmatismo necesario para mantener la soberanía energética de nuestro país.

    Aun así, sectores que se presentan como ambientalistas usan las demandas comunitarias para colocar a PEMEX y al gobierno de Claudia Sheinbaum como supuestos promotores de la devastación.

    Aunque esto ya se haya desmentido en varias ocasiones por la propia Presidenta y el director general de PEMEX.

    PEMEX se fortalece como empresa pública al servicio del pueblo y la 4T mantiene su compromiso de no aplicar el fracking, sugerir lo contrario solo es una manipulación a conveniencia de la realidad.

    El activismo académico y #CambiémoslaYa contra la estrategia soberana del país

    La verdadera contradicción no la tiene la gestión de Sheinbaum, está en quienes hoy se dicen defensores del territorio instrumentalizando comunidades indígenas, mientras muchos de ellos beben de los fondos “filantrópicos” del gran capital neoliberal.

  • El discurso alarmista de la Alianza contra el Fracking manipulando la palabra de la Presidenta a su conveniencia

    El discurso alarmista de la Alianza contra el Fracking manipulando la palabra de la Presidenta a su conveniencia

    El 19 de agosto de 2025, la cuenta oficial de X (antes Twitter) de la Alianza Mexicana contra el Fracking — donde participan asociaciones con un largo historial de ataques a la Cuarta Transformación, como CEMDA, también miembro del otro gran colectivo inmovilista #CambiémoslaYa!— publicó un hilo en el que acusó a la presidenta Claudia Sheinbaum de haber anunciado “una década de mayor explotación de gas natural fósil en beneficio de la sustentabilidad energética”.

    El discurso alarmista de la Alianza contra el Fracking manipulando la palabra de la Presidenta a su conveniencia.
    Publicación de Alianza Mexicana Contra el Fracking acusando a la Presidenta Claudia Sheinbaum de apoyar la explotación de hidrocarburos.
    Fuente: X (antes Twitter), agosto de 2025.

    A partir de esa afirmación, lanzaron a sus seguidores un llamado a firmar una iniciativa contra el fracking y calificaron la política energética de la actual administración como una puerta abierta a técnicas contaminantes.

    Este llamado no está sustentado en la realidad, más bien parte de una visión alterada de la narrativa gubernamental, que contribuye poco al debate informado y mucho al sensacionalismo.

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    Las publicaciones de Alianza Mexicana contra el Fracking, demeritan esfuerzos como los realizados desde SEMARNAT.

    Sheinbaum, en sus declaraciones, ha hablado de aprovechar la capacidad instalada de gas natural en México como parte de una transición ordenada hacia energías limpias.

    Convertir esa posición en un llamado a la explotación de combustibles fósiles es una indolente y alevosa distorsión de la verdad.

    No hay argumento en el Plan 2025-2035 que respalde semejante afirmación, por el contrario el gobierno ha demostrado únicamente un interés pragmático para garantizar la seguridad energética del país.

    Este tipo de publicaciones demeritan esfuerzos como los realizados desde SEMARNAT.

    La Secretaría ha trabajado en fortalecer regulaciones, actualizar la Ley General de Cambio Climático y promover mesas de diálogo sobre transición energética justa.

    Ignorar todo este contexto para acusar a la actual administración de promover el fracking es injusto con la labor institucional que, aunque aún no logra corregir los efectos de la negligencia total de gestiones prianistas, ha marcado avances históricos en materia de política ambiental.

    El discurso alarmista de la Alianza contra el Fracking manipulando la palabra de la Presidenta a su conveniencia.
    Publicación de Alianza Mexicana Contra el Fracking acusando a la Presidenta Claudia Sheinbaum de apoyar la explotación de hidrocarburos.
    Fuente: X (antes Twitter), agosto de 2025.

    Tercero, y más grave, al enlazar el llamado a firmar contra el fracking inmediatamente después de citar a la Presidenta, los activistas sugieren que la figura de Sheinbaum está ligada a la fractura hidráulica.

    Cuando este supuesto activismo ambiental con claros lazos a la mafia del poder y al antiguo régimen neoliberal— recurre a la caricaturización de la administración y a magnificar amenazas inexistentes, pierde irremediablemente su credibilidad y se diluye la seriedad del mensaje.

    Señalar los retos del gas natural como parte de la transición es válido; presentarlo como una propuesta para una “década de fracking disfrazado”, anunciada y auspiciada desde el ejecutivo federal, es simple y llanamente propaganda alarmista.

  • Activismo ambiental contra la Refinería de Dos Bocas: entre la narrativa catastrofista y la realidad del desarrollo energético

    Activismo ambiental contra la Refinería de Dos Bocas: entre la narrativa catastrofista y la realidad del desarrollo energético

    El 21 de agosto de 2025, el periódico El Imparcial, difundió un claro intento por colocar a la Refinería Olmeca —popularmente conocida como Dos Bocas— en el centro de la polémica, repitiendo los ajados argumentos del activismo ambiental burgués.

    Estos señalamientos se insertan en el contexto de esfuerzos sistemáticos por parte de colectivos de autonombrados activistas ambientales, como #CambiémoslaYa! y Alianza Mexicana Contra el Fracking, para demeritar los proyectos clave de la Cuarta Transformación.

    Activismo ambiental contra la Refinería de Dos Bocas: entre la narrativa catastrofista y la realidad del desarrollo energético.
    Encabezado del artículo publicado por El Imparcial.
    Fuente: El Imparcial, agosto de 2024.

    Haciendo gala de amarillismo con afirmaciones ominosas como que Dos Bocas se trata de una “muerte lenta” para la región.

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    No se debe olvidar que Dos Bocas, nació como una de las piezas clave de la estrategia de autosuficiencia energética, para garantizar la soberanía del país.

    El artículo recoge testimonios de presuntos vecinos en comunidades como José María Morelos, Puerto Ceiba y Lázaro Cárdenas, donde se reportan supuestas nubes de gases y evacuaciones escolares.

    El dramatismo llega a tal punto que se sugiere la existencia de un presunto “éxodo silencioso” de familias que abandonan sus hogares por miedo a una tragedia.

    Aunque este dato parece habérsele escapado al INEGI, que reportó un crecimiento demográfico del 11.7% en la última década.

    Según la imagen cuidadosamente dibujada por este tipo de medios, Dos Bocas no es la promesa de desarrollo que se anunció, sino un proyecto fallido que amenaza la vida de la región.

    Sin embargo, esta narrativa debe ser analizada con mayor detenimiento.

    Los textos de esta naturaleza siempre seleccionan testimonios y datos y presentan esos elementos sin el contexto necesario, utilizando incidentes aislados para mostrar problemas como una característica intrínseca del proyecto.

    Todo proyecto de infraestructura energética implica riesgos, y los protocolos de seguridad y planes de mitigación gestionan esos riesgos.

    No obstante, grupos como el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA) —también miembro de #CambiémoslaYa! y Alianza Mexicana Contra el Fracking— reducen el proyecto a un catálogo de tragedias, proponiendo perspectivas parciales, que luego son reproducidas por este tipo de artículos.

    Activismo ambiental contra la Refinería de Dos Bocas: entre la narrativa catastrofista y la realidad del desarrollo energético.
    ONG que han criticado al proyecto, con iniciativas como el hashtag #2JulioEcocidioPEMEX, muchas de ellas miembros de colectivos como #CambiémoslaYa! y Alianza Mexicana Contra el Fracking.
    Fuente: CEMDA, Julio de 2022.

    Se trata de un proyecto clave para la libertad futura de nuestro país.

    No se debe olvidar que Dos Bocas nació en 2019 como una de las piezas clave de la estrategia de autosuficiencia energética para garantizar la soberanía del país.

    Su construcción movilizó a más de 30 mil trabajadores, detonó un auge económico en Tabasco y sentó las bases para reducir la dependencia histórica de México respecto a la importación de combustibles.

    Mientras artículos como los de El Imparcial presentan con orgullo acusatorio cifras de contaminación —que en muchos casos no son dependientes de la política estatal, si no de la actuación de privados—, no subrayan que la refinería forma parte de un plan integral que incluye supervisión ambiental y mecanismos de mitigación.

    Nuevamente desde el activismo fifí, más que una evaluación objetiva, lo que se observa es una instrumentalización política del discurso ambientalista, que intenta deslegitimar al Estado mexicano y sus proyectos estratégicos.

    No es coincidencia que sus mayores críticos formen parte de la misma constelación de organizaciones que ponen el grito en el cielo cada que el actual gobierno implementa proyectos desde la voz del pueblo y no desde el capital.

    Dos Bocas es un proyecto clave para la libertad futura de nuestro país, cuyo desarrollo debe narrarse desde una perspectiva histórica y sin el catastrofismo que solo erosiona la confianza social.