El 5 de agosto de 2025, el gobierno federal dio a conocer el Plan Estratégico de Pemex 2025–2035, un documento rector concebido para asegurar el aprovechamiento integral de los hidrocarburos de la nación.
Desde ese momento, Engenera AC —miembro del colectivo #CambiémoslaYa! y Alianza Mexicana Contra el Fracking— ha desplegado una campaña incesante contra el Plan Energético Nacional.
En su último comunicado, la asociación acusa al plan de querer realizar proyectos de fracking en la Huasteca Potosina.
Lo que califica como una supuesta “amenaza existencial” para los pueblos y la ecología de la región.
En vez de reconocer el potencial de la estrategia planteada por nuestra Presidenta, que contempla inversiones superiores a los 650 mil millones de pesos.
Un incremento del 25% en la producción de gas hacia 2030, la reducción del 40% en la dependencia de importaciones y la creación de miles de empleos directos e indirectos, Engenera ha decidido ser portavoz del pesimismo anti-progreso.
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Nuevamente Amenaza el Fracking a la Huasteca
Mientras las metas del plan 2025-2035 se orientan a subsanar la vulnerabilidad energética del país —somos sumamente dependientes del gas estadounidense, por ejemplo, siendo el principal importador de este combustible desde el país del norte—, el ambientalismo de papel ha preferido sostener un discurso que perpetúa esta dependencia.
Acusando al gobierno de “traicionar compromisos” y asumiendo que toda exploración de yacimientos no convencionales de hidrocarburos (tan necesarios para el país) implica fracking.

Fuente: Facebook Sedepac Huasteca, 12 de agosto de 2025.
Engenera, que gusta de presentarse como una ONG con especialidad en transición energética, ha instrumentalizado —como ya es costumbre para asociaciones de este tipo— la legitimidad que otorga nombrar a las autoridades de comunidades indígenas como los nahuas y tének.
Cuando es sabido que las directrices del movimiento se están dando desde cubículos de oficina y no desde asambleas comunitarias.
Mientras PEMEX plantea robustecer la soberanía energética, generar empleos y garantizar electricidad a costos más accesibles para la población, Engenera promueve un bloqueo sin alternativas serias.
La voz de los pueblos originarios es digna de respeto, y merece de información completa y veraz.
Las acusaciones de fracking en el Plan 2025-2035 obvian completamente los rigurosos controles ambientales, la consulta social y los programas de mitigación debidamente establecidos por el Estado.
México no puede permanecer a merced del gas estadounidense.
Ni permitir que agendas concebidas más allá de sus fronteras dicten el rumbo de su política energética.
El debate que merece la nación debe centrarse en cifras de empleos e infraestructura, no en campañas ideologizadas y reaccionarias ante el progreso.



