Autor: Redacción

  • El discurso alarmista de la Alianza contra el Fracking manipulando la palabra de la Presidenta a su conveniencia

    El discurso alarmista de la Alianza contra el Fracking manipulando la palabra de la Presidenta a su conveniencia

    El 19 de agosto de 2025, la cuenta oficial de X (antes Twitter) de la Alianza Mexicana contra el Fracking — donde participan asociaciones con un largo historial de ataques a la Cuarta Transformación, como CEMDA, también miembro del otro gran colectivo inmovilista #CambiémoslaYa!— publicó un hilo en el que acusó a la presidenta Claudia Sheinbaum de haber anunciado “una década de mayor explotación de gas natural fósil en beneficio de la sustentabilidad energética”.

    El discurso alarmista de la Alianza contra el Fracking manipulando la palabra de la Presidenta a su conveniencia.
    Publicación de Alianza Mexicana Contra el Fracking acusando a la Presidenta Claudia Sheinbaum de apoyar la explotación de hidrocarburos.
    Fuente: X (antes Twitter), agosto de 2025.

    A partir de esa afirmación, lanzaron a sus seguidores un llamado a firmar una iniciativa contra el fracking y calificaron la política energética de la actual administración como una puerta abierta a técnicas contaminantes.

    Este llamado no está sustentado en la realidad, más bien parte de una visión alterada de la narrativa gubernamental, que contribuye poco al debate informado y mucho al sensacionalismo.

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    Las publicaciones de Alianza Mexicana contra el Fracking, demeritan esfuerzos como los realizados desde SEMARNAT.

    Sheinbaum, en sus declaraciones, ha hablado de aprovechar la capacidad instalada de gas natural en México como parte de una transición ordenada hacia energías limpias.

    Convertir esa posición en un llamado a la explotación de combustibles fósiles es una indolente y alevosa distorsión de la verdad.

    No hay argumento en el Plan 2025-2035 que respalde semejante afirmación, por el contrario el gobierno ha demostrado únicamente un interés pragmático para garantizar la seguridad energética del país.

    Este tipo de publicaciones demeritan esfuerzos como los realizados desde SEMARNAT.

    La Secretaría ha trabajado en fortalecer regulaciones, actualizar la Ley General de Cambio Climático y promover mesas de diálogo sobre transición energética justa.

    Ignorar todo este contexto para acusar a la actual administración de promover el fracking es injusto con la labor institucional que, aunque aún no logra corregir los efectos de la negligencia total de gestiones prianistas, ha marcado avances históricos en materia de política ambiental.

    El discurso alarmista de la Alianza contra el Fracking manipulando la palabra de la Presidenta a su conveniencia.
    Publicación de Alianza Mexicana Contra el Fracking acusando a la Presidenta Claudia Sheinbaum de apoyar la explotación de hidrocarburos.
    Fuente: X (antes Twitter), agosto de 2025.

    Tercero, y más grave, al enlazar el llamado a firmar contra el fracking inmediatamente después de citar a la Presidenta, los activistas sugieren que la figura de Sheinbaum está ligada a la fractura hidráulica.

    Cuando este supuesto activismo ambiental con claros lazos a la mafia del poder y al antiguo régimen neoliberal— recurre a la caricaturización de la administración y a magnificar amenazas inexistentes, pierde irremediablemente su credibilidad y se diluye la seriedad del mensaje.

    Señalar los retos del gas natural como parte de la transición es válido; presentarlo como una propuesta para una “década de fracking disfrazado”, anunciada y auspiciada desde el ejecutivo federal, es simple y llanamente propaganda alarmista.

  • Activismo ambiental contra la Refinería de Dos Bocas: entre la narrativa catastrofista y la realidad del desarrollo energético

    Activismo ambiental contra la Refinería de Dos Bocas: entre la narrativa catastrofista y la realidad del desarrollo energético

    El 21 de agosto de 2025, el periódico El Imparcial, difundió un claro intento por colocar a la Refinería Olmeca —popularmente conocida como Dos Bocas— en el centro de la polémica, repitiendo los ajados argumentos del activismo ambiental burgués.

    Estos señalamientos se insertan en el contexto de esfuerzos sistemáticos por parte de colectivos de autonombrados activistas ambientales, como #CambiémoslaYa! y Alianza Mexicana Contra el Fracking, para demeritar los proyectos clave de la Cuarta Transformación.

    Activismo ambiental contra la Refinería de Dos Bocas: entre la narrativa catastrofista y la realidad del desarrollo energético.
    Encabezado del artículo publicado por El Imparcial.
    Fuente: El Imparcial, agosto de 2024.

    Haciendo gala de amarillismo con afirmaciones ominosas como que Dos Bocas se trata de una “muerte lenta” para la región.

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    No se debe olvidar que Dos Bocas, nació como una de las piezas clave de la estrategia de autosuficiencia energética, para garantizar la soberanía del país.

    El artículo recoge testimonios de presuntos vecinos en comunidades como José María Morelos, Puerto Ceiba y Lázaro Cárdenas, donde se reportan supuestas nubes de gases y evacuaciones escolares.

    El dramatismo llega a tal punto que se sugiere la existencia de un presunto “éxodo silencioso” de familias que abandonan sus hogares por miedo a una tragedia.

    Aunque este dato parece habérsele escapado al INEGI, que reportó un crecimiento demográfico del 11.7% en la última década.

    Según la imagen cuidadosamente dibujada por este tipo de medios, Dos Bocas no es la promesa de desarrollo que se anunció, sino un proyecto fallido que amenaza la vida de la región.

    Sin embargo, esta narrativa debe ser analizada con mayor detenimiento.

    Los textos de esta naturaleza siempre seleccionan testimonios y datos y presentan esos elementos sin el contexto necesario, utilizando incidentes aislados para mostrar problemas como una característica intrínseca del proyecto.

    Todo proyecto de infraestructura energética implica riesgos, y los protocolos de seguridad y planes de mitigación gestionan esos riesgos.

    No obstante, grupos como el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA) —también miembro de #CambiémoslaYa! y Alianza Mexicana Contra el Fracking— reducen el proyecto a un catálogo de tragedias, proponiendo perspectivas parciales, que luego son reproducidas por este tipo de artículos.

    Activismo ambiental contra la Refinería de Dos Bocas: entre la narrativa catastrofista y la realidad del desarrollo energético.
    ONG que han criticado al proyecto, con iniciativas como el hashtag #2JulioEcocidioPEMEX, muchas de ellas miembros de colectivos como #CambiémoslaYa! y Alianza Mexicana Contra el Fracking.
    Fuente: CEMDA, Julio de 2022.

    Se trata de un proyecto clave para la libertad futura de nuestro país.

    No se debe olvidar que Dos Bocas nació en 2019 como una de las piezas clave de la estrategia de autosuficiencia energética para garantizar la soberanía del país.

    Su construcción movilizó a más de 30 mil trabajadores, detonó un auge económico en Tabasco y sentó las bases para reducir la dependencia histórica de México respecto a la importación de combustibles.

    Mientras artículos como los de El Imparcial presentan con orgullo acusatorio cifras de contaminación —que en muchos casos no son dependientes de la política estatal, si no de la actuación de privados—, no subrayan que la refinería forma parte de un plan integral que incluye supervisión ambiental y mecanismos de mitigación.

    Nuevamente desde el activismo fifí, más que una evaluación objetiva, lo que se observa es una instrumentalización política del discurso ambientalista, que intenta deslegitimar al Estado mexicano y sus proyectos estratégicos.

    No es coincidencia que sus mayores críticos formen parte de la misma constelación de organizaciones que ponen el grito en el cielo cada que el actual gobierno implementa proyectos desde la voz del pueblo y no desde el capital.

    Dos Bocas es un proyecto clave para la libertad futura de nuestro país, cuyo desarrollo debe narrarse desde una perspectiva histórica y sin el catastrofismo que solo erosiona la confianza social.

  • Greenpeace arremete contra Sheinbaum, distorsionando sus declaraciones e insinuando negligencia.

    Greenpeace arremete contra Sheinbaum, distorsionando sus declaraciones e insinuando negligencia.

    El 27 de agosto de 2025, Greenpeace México publicó un texto que intenta distorsionar las recientes declaraciones de la Presidenta Sheinbaum —quien propuso utilizar el predio de la mina Calica, convertida en Área Natural Protegida en el sexenio del Presidente López Obrador, en Quintana Roo para turismo de bajo impacto— y presentarlas como un disfraz para el saqueo corporativo.

    Greenpeace arremete contra Sheinbaum, distorsionando sus declaraciones e insinuando negligencia.
    La presidenta Claudia Sheinbaum durante su conferencia matutina el viernes 22 de agosto de 2025.
    Fuente: Los Reporteros MX, agosto de 2025.

    Con lenguaje alarmista, la organización sugiere que el Gobierno de México, al siquiera evaluar un proyecto en el predio de Calica como alternativa a la extracción minera, traiciona sus compromisos ambientales y normaliza una inexistente impunidad corporativa.

    Se destapa nuevamente el injerencismo de las ONG medioambientales en México

    Es una narrativa eficaz para la indignación —y, sin embargo, escasa en rigor—, porque confunde deliberadamente una alternativa de actividad económica dentro del marco de conservación con permisos para explotar el suelo.

    El problema no es que cuestionen —eso es sano—, sino que para sostener esa conclusión pasan por alto los hechos.

    A diferencia de lo que Greenpeace acusa, el Gobierno de Claudia Sheinbaum sí tiene un plan para Calica.

    La Presidenta ya sostuvo que la explotación minera en Calica no continuará y que cualquier alternativa deberá someterse al marco del Área Natural Protegida donde se ubica el predio, con evaluación ambiental y reglas claras.

    No se trata de “cambiar pico y pala por hoteles” como Greenpeace quiere hacernos creer.

    El decreto que protege la zona prohíbe nuevos centros de población, define subzonas con usos e intensidades específicas y condiciona cualquier actividad a una evaluación de impacto ambiental.

    En ese contexto, “bajo impacto” lejos de ser un eufemismo o etiqueta publicitaria, es una categoría regulada, definida y medida mediante parámetros verificables.

    A diferencia de lo que Greenpeace acusa, el gobierno sí tiene un plan para Calica.

    Describir la alternativa presentada por Claudia Sheinbaum como planes para la continuación de la explotación natural en Calica, ignora que el punto central de estas declaraciones son justamente los instrumentos que existen para impedir más daño ambiental.

    Greenpeace arremete contra Sheinbaum, distorsionando sus declaraciones e insinuando negligencia.
    Protesta de Greenpeace en el predio de Calica acusando a SEMARNAT de avalar la destrucción de la selva.
    Fuente: Greenpeace, agosto de 2025.

    Es inaceptable que ONG internacionales continúen demeritando los esfuerzos de la Cuarta Transformación, manipulando de manera tramposa y con saña la opinión pública en su contra.

    Como pueblo mexicano, es nuestro deber ser críticos con estas organizaciones.

  • El activismo académico y #CambiémoslaYa contra la estrategia soberana del país

    El activismo académico y #CambiémoslaYa contra la estrategia soberana del país

    El 13 y 15 de agosto de 2025, la académica Aleida Azamar Alonso, doctora por la Universidad Complutense de Madrid e integrante de colectivos como #CambiémoslaYa!, publicó en El Universal dos artículos donde califica como una “trampa energética” la estrategia del gobierno de Claudia Sheinbaum y de PEMEX de colocar al gas natural en el centro de la política energética y convertir a México en un hub de exportación.

    Desde su perspectiva, megaproyectos como Saguaro LNG amenazan ecosistemas, encarecerán la electricidad e hipotecarán el futuro de México.

    El activismo académico y #CambiémoslaYa contra la estrategia soberana del país.
    Encabezado del artículo publicado por Aleida Azamar en El Universal.
    Fuente: El Universal, agosto de 2025.

    La crítica suena tajante, pero no siempre se sostiene en los hechos. Según los propios datos de PEMEX, la producción nacional de gas promedió 3,592 millones de pies cúbicos diarios en el primer semestre de 2025, y la meta del Plan Estratégico 2025–2035 es alcanzar 5,000 millones de pies cúbicos diarios para 2028.

    #CambiémoslaYa no reconoce que México tiene capacidad instalada para avanzar en renovables

    En 2024, el 57.7% de la generación eléctrica nacional provino de gas natural, combustible sin el cual el sistema eléctrico mexicano colapsaría.

    El activismo académico y #CambiémoslaYa contra la estrategia soberana del país.
    Generación energética por tecnología en México en 2022.
    Fuente: energia.conahcyt.mx, consultada en agosto de 2025.

    También omite que proyectos como Saguaro LNG no buscan desviar gas de la población.

    Sino aprovechar excedentes del mercado norteamericano y posicionar a México como nodo logístico en el Pacífico, generando ingresos fiscales estimados en más de 10 mil millones de dólares en una década y miles de empleos directos e indirectos.

    Presentarlo únicamente como un “riesgo ecológico” sin reconocer sus beneficios es una simplificación que reduce la discusión a consignas.

    Otro punto central en su crítica es el fracking. La representante de #CambiémoslaYa! asegura que la inclusión de este método en el Plan 2025-2035 “marca un retroceso” y contradice compromisos de campaña.

    No obstante, la palabra fracking no figura en ningún momento dentro del Plan 2025-2035 de PEMEX.

    El director general de la paraestatal, Víctor Rodríguez Padilla, ha asegurado que esta técnica no será utilizada para explotar yacimientos no convencionales.

    El debate sobre el futuro energético del país debe ser riguroso y transparente.

    Presentar el fracking como eje oficial de la política energética es, de nuevo, una extrapolación tramposa que apela a supuestos tecnicismos dentro del Plan, en busca de deslegitimar la estrategia de PEMEX.

    Mientras los activistas académicos denuncian dependencia y vulnerabilidad, descartan las medidas con las que el gobierno busca justamente reducir esa fragilidad.

    Tampoco reconocen que México tiene capacidad instalada para avanzar en renovables —46 GW potenciales de solar y eólica que podrían reducir la dependencia de gas en 20% y ahorrar 1,600 millones de dólares anuales—, pero esto no ocurre de la noche a la mañana ni es mutuamente excluyente con los planes de desarrollo para el gas natural en el país.

    Alianza Mexicana Contra el Plan Estratégico 2025-2035: cómo la Alianza Mexicana Contra el Fracking intenta deslegitimar a PEMEX

    El debate sobre el futuro energético del país debe ser riguroso y transparente.

    La crítica desde el activismo académico es bienvenida, pero cuando se construye sobre datos incompletos o afirmaciones selectivas.

    Se corre el riesgo de debilitar los proyectos que buscan garantizar seguridad energética, estabilidad económica y soberanía nacional.

  • Greenpeace y la transparencia a medias, independencia financiada por fundaciones millonarias.

    Greenpeace y la transparencia a medias, independencia financiada por fundaciones millonarias.

    El 18 de agosto de 2025, Greenpeace México —organización crítica hacia algunos de los proyectos más importantes de la Cuarta Transformación— presumió en su blog ser 100% independiente, declarando que jamás recibe dinero de gobiernos ni de empresas.

    No obstante, tras el juramento de pureza se esconde otra historia, la de las fundaciones privadas multimillonarias que engordan sus arcas con sumas de seis o más cifras.

    Engenera despliega una campaña contra el Plan Energético Nacional instrumentalizando la voz de la Huasteca

    No nos dejemos engañar, el dinero de Greenpeace no cae del cielo con la lluvia ni viene exclusivamente de los pequeños patrocinios del ciudadano común, circula desde los viejos capitales filantrópicos hacia las vitrinas del activismo.

    Greenpeace y la transparencia a medias, independencia financiada por fundaciones millonarias.
    Publicación de X (antes Twitter) donde Greenpeace afirma no recibir dinero de gobiernos ni empresas.
    Fuente: X, agosto 2025.

    La David & Lucile Packard Foundation otorgó en 2023 varias subvenciones a Greenpeace Fund, Inc., incluyendo partidas de 300,000, 350,000 y 800,000 dólares.

    El Rockefeller Brothers Fund reporta apoyos como el de 325,000 dólares en 2019. La Park Foundation consignó en 2024 100,000 dólares para “campañas de democracia”.

    Y la Paul M. Angell Family Foundation otorgó dos subvenciones trianuales de 750,000 dólares cada una.

    Si uno sigue el camino de huellas del dinero que ingresa a Greenpeace a través de estas fundaciones, llegará inevitablemente a las esferas más rancias del capital.

    Greenpeace y la transparencia a medias, independencia financiada por fundaciones millonarias.
    Dinero recibido por Greenpeace de parte de la David and Lucile Packard Foundation en 2023.
    Fuente: David and Lucile Packard Foundation.

    Además, ya existen precedentes negativos para la organización en este aspecto.

    Greenpeace no es independiente, es un aparato más en la maquinaria institucional neoliberal.

    En India, Greenpeace fue suspendida temporalmente en 2015 cuando el Ministerio del Interior del país asiático congeló sus cuentas tras advertir que la financiación extranjera “afectaba al interés económico del Estado”.

    En México, investigaciones de Contralínea han señalado su vínculo con Iniciativa Climática México, que a su vez recibe fondos de USAID, agencia del propio gobierno estadounidense.

    Greenpeace puede insistir en que no recibe un peso de empresas ni gobiernos. Técnicamente tiene razón.

    Pero eso no es más que un intento por esconder la realidad tras una precisión semántica.

    En la práctica sus campañas navegan con el viento que soplan fundaciones creadas por fortunas privadas y/o engranadas en los circuitos del poder económico y político internacional.

    La independencia, planteada así, se parece más a un acto de prestidigitación que a una verdad transparente.

    La próxima vez que Greenpeace anuncie con solemnidad que “todo proviene de la gente común”, conviene recordar las cifras.

    Cientos de miles de dólares fluyen desde fideicomisos filantrópicos hacia sus cuentas.

    No permitamos que los engranajes del capital global —con intenciones de inmiscuirse en la política interna mexicana— nos engañen con juegos técnicos.

    Greenpeace no es independiente, es un aparato más en la maquinaria institucional neoliberal.

  • #CambiémoslaYa! distorsiona a Alicia Bárcena para imponer su agenda

    #CambiémoslaYa! distorsiona a Alicia Bárcena para imponer su agenda

    El 21 de agosto de 2025, la secretaria de Medio Ambiente, Alicia Bárcena, inauguró en el Tec de Monterrey el ciclo de conversatorios Historias que transforman.

    Durante su intervención, la funcionaria presentó la visión ambiental del gobierno federal hacia 2030.

    Desde el vamos, sus declaraciones fueron distorsionadas por el colectivo #CambiémoslaYa —formado por diversas ONG entre las que figuran Fundar y OFAM México—, que publicó mensajes aplaudiendo las declaraciones de Bárcena para, acto seguido, exigir la prohibición total de la minería a cielo abierto, algo que la secretaria jamás planteó.

    En realidad, Bárcena delineó 10 metas ambientales concretas al 2030, entre ellas la restauración de ecosistemas, la reforestación de bosques y manglares, la eliminación de plásticos en playas, el saneamiento de cuencas y la reducción de emisiones contaminantes.

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    Todas fueron presentadas como parte del modelo de Humanismo Mexicano, sin mención alguna a prohibiciones para sectores productivos enteros.

    Con la exigencia de que el gobierno federal detenga por completo la minería a cielo abierto, #CambiémoslaYa! no sólo tergiversa las palabras de la funcionaria, sino que busca apropiarse de la voz del Estado para legitimar una agenda propia orientada a clausurar sectores económicos que ya se han reconocido como clave para la nación.

    #CambiémoslaYa! distorsiona a Alicia Bárcena para imponer su agenda.
    Presentación de Alicia Bárcena en el ciclo de conversatorios Historias que Transforman en el Tecnológico de Monterrey.
    Fuente: Gobierno de México, agosto de 2025.

    El discurso ambiental de #CambiémoslaYa! se sostiene en la distorsión retórica y la apropiación de voces ajenas para enarbolar consignas maximalistas.

    Esta distorsión es peligrosa por dos razones. Primero, porque confunde a la opinión pública.

    Bárcena plantea un cambio de paradigma hacia la sostenibilidad, no un rechazo absoluto a sectores productivos.

    Segundo, porque intenta camuflajear como palabra oficial las propuestas radicales de un colectivo minoritario, que, de imponerse sin transición ni alternativas, pondrían en jaque la estrategia de soberanía nacional planeada desde la Cuarta Transformación.

    #CambiémoslaYa! distorsiona a Alicia Bárcena para imponer su agenda.
    Publicación de #CambiémoslaYa! exigiendo la prohibición de la minería a cielo abierto.
    Fuente: X, agosto de 2025.

    El discurso ambiental del gobierno federal se edifica sobre compromisos verificables y proyectos concretos de restauración y justicia ambiental.

    El de #CambiémoslaYa!, en contraste, se sostiene en la distorsión retórica y la apropiación de voces ajenas para enarbolar consignas maximalistas.

    Mientras el Estado mexicano fortalece una política pública transformadora, el colectivo reproduce la vieja táctica de las élites disfrazadas de activistas para frenar el avance social.

    Como bien lo dijo Alicia Bárcena, nuestro deber como país es lograr un modelo de desarrollo diferente, pero esto no implica frenar el desarrollo.

    Todo lo contrario, requiere de un Estado fuerte que tome las riendas de nuestra riqueza natural y la utilice como catalizador de prosperidad futura para las clases populares.