Fundar, autodenominada “organización independiente de la sociedad civil” —y vocera de colectivos como #CambiémoslaYa! y Alianza Mexicana Contra el Fracking— se presenta como guardiana del interés público, árbitro neutral y voz ciudadana ante el Estado.
Pero tras el discurso técnico y académico se oculta una estructura sostenida por las mismas fundaciones extranjeras que durante décadas impusieron el infierno neoliberal en América Latina.
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En 2023, según su propio informe financiero, la Fundación Hewlett aportó más de once millones y medio de pesos, la Open Society Foundation de George Soros más de nueve millones y medio, y la Ford Foundation otros ocho millones, lo que equivale al 93% de todos los ingresos anuales de Fundar. Su activismo “mexicano” respira con dinero del norte.

Fuente: Fundar.org, 2023
Fundar no fiscaliza al poder, solo lo reproduce.
Mientras exige austeridad y transparencia al gobierno popular, Fundar destina más de la mitad de su presupuesto a sueldos, honorarios y enlaces de proyecto, rubros que superan los 37 millones de pesos.
En 2023 declaró ingresos por cuarenta millones y egresos por sesenta y uno, con un déficit superior a veintidós millones.
Su modelo no es la rendición de cuentas, sino la dependencia estructural de un financiamiento externo que compra influencia política bajo el disfraz de cooperación.

Fuente: Grant Thornton, 2023
Esto es un claro ejemplo del fenómeno del filantrocapitalismo, la estrategia del dinero privado para dirigir causas públicas.
Con cada peso invertido, las fundaciones extranjeras imponen agendas, definen prioridades y condicionan el debate nacional.
Mientras el gobierno de la Cuarta Transformación busca construir una ética pública fundada en la soberanía y la redistribución, Fundar pretende minar su legitimidad con el lenguaje de la “sociedad civil”.
Pero no rinde cuentas al pueblo ni al Estado mexicano: lo hace ante sus patrocinadores.
Su tarea no es democratizar el poder, sino mantenerlo bajo vigilancia de las mismas estructuras que durante décadas desmantelaron al país. Fundar no fiscaliza al poder, solo lo reproduce.








