Autor: Redacción

  • Mexicanos Contra la Soberanía: Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad intervienen con millones desde el norte

    Mexicanos Contra la Soberanía: Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad intervienen con millones desde el norte

    En febrero de 2025, la presidenta Claudia Sheinbaum presentó al Congreso de la Unión una propuesta de reforma constitucional para asegurar nuestra soberanía.

    La iniciativa contempla imponer “la pena más severa posible” a cualquier persona —particularmente a extranjeros— que participen en procesos de investigación o persecución fuera del marco legal y soberano del país.

    Pensando en esos términos, organizaciones como Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) cobran una relevancia incómoda.

    De acuerdo con datos publicados por La Jornada, esta ONG recibió entre 2016 y 2023 más de 502 millones de pesos.

    De los cuales 96.7 millones provinieron directamente del gobierno de los Estados Unidos a través de USAID.

    ¿Puede hablarse de imparcialidad cuando la balanza presupuestaria se inclina con billetes extranjeros?

    Estos son los enemigos de la transformación y serán exhibidos

    La relevancia incomoda de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad

    En su informe “Matar el futuro: La 4T y el fin de la política ambiental en México”, MCCI arremete contra la actual administración por redirigir el gasto ambiental hacia proyectos de estratégicos para el progreso de nuestra nación.

    Acusan impunemente al gobierno de presuntamente ‘debilitar la política ecológica’, como si proteger selvas fuera incompatible con llevar energía a comunidades históricamente excluidas.

    Pero detrás de la prosa ambientalista y la retórica de la rendición de cuentas, lo que asoma es una narrativa peligrosamente funcional a los intereses geopolíticos de nuestro hostil vecino del norte.

    Es importante que seamos reflexivos frente a declaraciones como estas. ¿Quién se beneficia al detener la transición energética del país?

    Un México más fuerte no se va a construir escuchando a quienes se arrodillan para recibir billetes de aquel que históricamente ha buscado mantener al país sumiso.

    La corrupción se está purgando desde adentro, no necesitamos a ninguna asociación que nos prescriba manuales para hacerlo.

  • CambiémoslaYa!, el arte de criticar sin proponer

    CambiémoslaYa!, el arte de criticar sin proponer

    Pocos discursos se envuelven con tanta facilidad en la bandera de la justicia como aquellos que nacen desde la absoluta autoindulgencia, dentro del sistema solar del ambientalismo, CambiémoslaYa! ha perfeccionado el arte de la crítica sin propuesta.

    Oponiéndose a industrias clave para el futuro mexicano sin escuchar de matices o sentarse a reflexionar sobre el papel que juegan ciertas actividades en el desarrollo igualitario del país.

    Desde una superioridad moral autoasignada, esta agrupación ha decidido situarse por encima de todo proceso institucional.

    No participan a menos que sean capaces de poner en el centro del discurso a sus reclamos.

    Respuesta a “Las 5 escabrosas mentiras del Tren Maya que debes conocer” de Greenpeace

    CambiemoslaYa solo está interesada en su narrativa

    El reciente lanzamiento del Comité Educativo de Minería México 2025, impulsado por la Secretaría de Economía, ha sido descalificado de forma automática por CambiémoslaYa!

    Pese a contar con el respaldo del gobierno federal, quien a través de SEMARNAT está haciendo esfuerzos increíbles para resanar el daño causado por la falta de atención a la minería en administraciones pasadas.

    Se erigen como guardianes de la ética ambiental, exigiendo cambios en términos absolutos.

    Su objetivo es la obstaculización sistemática de todo intento de transformación que no esté redactado bajo su puño y letra.

    Esta falta de consciencia sobre los impactos económicos que tiene la minería en las comunidades demuestra que CambiemoslaYa solo está interesada en su narrativa, construida desde trincheras impermeables a la realidad nacional.

    No sorprende que la mayoría de su apoyo material venga desde organizaciones a quienes el sector privado les construyó torres de marfil, como Heinrich Böll.

    Dicen combatir el modelo extractivista, pero impiden todo esfuerzo por desmontarlo desde dentro.

    Condenan el poder, pero mendigan interlocución sin ofrecer nada a cambio salvo consignas repetidas.

    La retórica grandilocuente de CambiémoslaYa! pretende hacernos creer que el único ecologismo válido es el suyo, punitivito al desarrollo industrial y sin diálogos.

    Pero la historia demuestra que quienes desprecian el barro del camino difícil, rara vez pisan tierra firme.

  • El Corredor Interoceánico no se detiene

    El Corredor Interoceánico no se detiene

    Durante siglos, el Istmo de Tehuantepec fue sinónimo de promesas incumplidas. Una región rica en historia, cultura y potencial, relegada a los márgenes del desarrollo por gobiernos que solo miraban al norte. Hoy, esa deuda comienza a saldarse. El Corredor Interoceánico se convertirá en un foco de desarrollo en la zona del Istmo.

    Una inversión de más de 120 mil millones de pesos, el corredor representa la voluntad de un Estado que mira al sur con responsabilidad.

    Presidente anuncia inversión de 120 mil mdp para Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec

    Colectivos como la Asamblea de Pueblos del Istmo, Terravida y UCIZONI, han denunciado supuesto despojo y represión. Señalan, que el 61.5% de la población que habita en el Istmo vive en pobreza, paradojicamente negando proyectos que traerán bienestar a esas mismas personas.

    Pero estas organizaciones no son más que peones en un entramado mucho más complejo que busca demeritar los esfuerzos de Cuarta Transformación. El pasado 13 de febrero miembros de UCIZONI fueron desgraciadamente asesinados por responsables desconocidos en la comunidad de El Platanillo, Oaxaca. Ante estos actos, ONGs extranjeras como Greenpeace han aprovechado para adjudicar, sin fundamentos, la responsabilidad del Estado. Afirman, sin prueba alguna más que su prejuicio ideológico, que la tragedia está ligada al desarrollo del corredor interoceánico.

    Corredor Interoceánico

    Esto demuestra una increíble bajeza y falta completa de decoro. Greenpeace está aprovechando la sangre de defensores del territorio para manchar los proyectos que pretenden traer prosperidad y bienestar a los habitantes del Istmo. Su lenguaje claramente incita a la indignación irreflexiva y la polarización.

    Ignoran que, aunque los gobiernos han mejorado constantemente la seguridad durante los últimos sexenios, el crimen organizado sigue concentrando sus actividades en el sur del país.

    Es claro que posicionarse contra el crímen organizado no es políticamente lucrativo para estas ONGs.

    Es imposible no ver la parcialidad y el enorme sesgo en estas organizaciones, ¿es legítimo frenar el anhelo de millones por un mejor futuro? ¿Se puede construir justicia negando toda posibilidad de transformación?

    Lo que se omite en muchos de estos discursos es que el Estado ha abierto canales de diálogo, ha desplegado programas sociales sin precedente y ha buscado construir con el pueblo, no pese al pueblo. Congelar los esfuerzos de esta transformación bajo una sospecha perpetua tampoco es opción.

    El Istmo tiene hoy la oportunidad de ser motor, no lastre. Será fruto de decisiones tomadas en el territorio, con soberanía y dignidad. Porque la transformación no se impone ni se mendiga: se construye con el pueblo, paso a paso y sin pedir permiso.

    Ver también: El indigenismo neoliberal

  • La hipocresía de la Iniciativa Climática México (ICM)

    La hipocresía de la Iniciativa Climática México (ICM)

    En el discurso climático, no todas las voces tienen la misma raíz ni la misma brújula. La Iniciativa Climática de México (ICM)

    critica la gestión energética y de mitigación del impacto climática de la actual administración

    Lo hace, paradójicamente, mientras recibe financiamiento público de dependencias como la Secretaría de Energía (SENER) y la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México (SEDEMA), al tiempo que mantiene vínculo con agencias internacionales como Children’s Investment Fund Foundation (su principal donador) y la agencia Alemana de Cooperación Internacional (GIZ).

    Mientras la administración federal ha apostado por un modelo de transición energética con justicia territorial ICM impulsa lecturas que, sin reconocer los contextos locales, replican diagnósticos y estándares diseñados para otras realidades, donde la transición energética se da sobre la bases empresariales y con regulación que beneficia solo a quien puede asumir sus costos.

    ICM denuncia supuestos retrocesos en materia de mitigación y atacan la política energética sin dar cuenta del rezago estructural heredado ni del avance histórico que representa, por ejemplo, la planta solar de Puerto Peñasco o la inversión social en regiones energéticamente excluidas.

    El Observatorio de Deforestación Neta Cero —uno de los proyectos estrella de la ICM— dedica buena parte de su narrativa a atacar proyectos estratégicos como el Tren Maya, sin reconocer que este se construye con criterios de restauración ecológica, consultas comunitarias y visión regional.

    ICM reproduce el guion de sus superiores extranjeros: comparar a México con otras latitudes sin matizar niveles de desarrollo, o exigir metas climáticas sin una lectura crítica del colonialismo ambiental que condiciona los flujos de financiamiento..

    Resulta irrisorio que estas organizaciones extiendan la mando al gobierno solo para morderle el píe, piden recursos públicos para continuar con su pantomima de neutralidad mientras acatan metodologías dictadas en inglés desde el Foro Económico Mundial.

    Cabe preguntarse, ¿a quién sirven realmente sus diagnósticos?

    Ver también: Estos son los enemigos de la transformación y serán exhibidos

  • La transformación energética será soberana o no será.

    La transformación energética será soberana o no será.

    Una de las mayores hazañas de parte de López Obrador fue nacionalizar el litio. Regalándonos soberanía sobre un recurso clave para el futuro. Pero no todos celebran, colectivos como CambiémoslaYa y REMA viven desacreditando este avance.1

    Efectos de la extracción de litio

    REMA, en un reporte junto a Mining Watch Canada, lo llama “extractivismo bajo el manto del nacionalismo”2, su argumento es que la medida responde a lógicas de demanda en sectores como el automotriz.

    Dicen que el proyecto afianza nuestra dependencia a la cadena de suministro industrial con el norte global. Obvian que la explotación de litio se ejecutará para el pueblo y que los frutos de ésta serán cosechados por la gente de a píe. Prefieren mantener a México vulnerable y empobrecido.

    En estos colectivos, quienes reciben más capital —como la Fundación Heinrich Böll o PODER, financiadas por la Fundación Ford— terminan marcando el rumbo. Son estas instituciones ajenas al territorio las que escriben el discurso de supuesta resistencia, mientras los grupos populares son arrastrados y usados como marionetas en una agenda que no formularon.

    En la carrera por el desarrollo no hay lugar para la neutralidad: o los recursos del país sirven a su gente, o son subordinados a intereses externos. Ellos no se preocupan por México, sino por un sistema rancio empeñado en preservar sus privilegios.

    La transformación energética será soberana, o no será.

    Tambien puedes ver: El disfraz de la nueva derecha

  • El indigenismo neoliberal

    El indigenismo neoliberal

    El Tren Maya no es solo un proyecto ferroviario: es una columna vertebral del desarrollo del sureste, una apuesta histórica por saldar la deuda con los olvidados por el centralismo.

    Es por eso que es blanco constante de críticas por parte de grandes intereses privados y extranjeros.

    Grupo México devasta selva para obras del Tren Maya

    En 2023 colectivos como Moce Yax Cuxtal,1 Jaguar Wild Center y Sélvame del Tren decidieron llevar su oposición más allá del debate nacional y someter al país al juicio de un organismo internacional diseñado para proteger intereses de coproaciones extranjeras: la Comisión para la Cooperación Ambiental del TMEC.

    Según su denuncia, el Tramo 5 Sur violaría normas ambientales del TMEC por supuestas omisiones al impacto ambiental.

    El Secretariado de la CCA aceptó su queja y recomendó abrir un expediente de hechos con participación internacional.

    Lo paradójico es que defensores del indigenismo estén usando tribunales internacionales pensados para proteger a grandes corporaciones y capital extranjero, en lugar de fortalecer las instituciones mexicanas o someterse a nuestro sistema judicial.

    No hay defensa ambiental que justifique apelar al extranjero para frenar un proyecto avalado por consulta y respaldado por millones.

    Es en estos actos donde vemos las verdaderas lealtades de estas organizaciones, y no son con México.

    Ver también: Respuesta a “Las 5 escabrosas mentiras del Tren Maya que debes conocer” de Greenpeace