Etiqueta: Claudia Sheinbaum

  • Aleida Azamar y la hipocresía #CambiémoslaYa frente al litio nacionalizado

    Aleida Azamar y la hipocresía #CambiémoslaYa frente al litio nacionalizado

    Una clara muestra de cómo opera el ambientalismo burgués la encontramos en la entrevista que Aleida Azamar, representante de #CambiémoslaYa! dio a la cadena pública rusa Russia Today.

    En ella, se confirma que el colectivo selecciona sus críticas según convenga a su agenda política.

    Velando su oposición a la extracción nacionalizada del litio tras eufemismos técnicos sobre la capacidad de operación de PEMEX.

    Aleida Azamar y la hipocresía #CambiémoslaYa frente al litio nacionalizado.
    Aleida Azamar durante su entrevista para RT.
    Fuente: Russia Today, agosto de 2024.

    Azamar, ocultando de manera cobarde su rechazo a la nacionalización del litio —una de las decisiones estratégicas más importantes de la Cuarta Transformación—, recurrió a un discurso ambiguo, lleno de insinuaciones sobre la falta de experiencia de PEMEX, los costos tecnológicos y un supuesto “marco institucional débil”.

    Grandes reservas de litio, una oportunidad para Latinoamérica de potenciar su desarrollo

    Palabras calculadas para minar la confianza en el proyecto sin enfrentarse directamente a la contundencia de la decisión soberana tomada por el pueblo de México a través de su Gobierno.

    Resulta revelador que los mismos que han demonizado la minería a cielo abierto —incluida la vinculada al litio— suavicen sus ataques cuando se trata de entrar en conflicto directo con la administración, sabiendo que su agenda no llegará a ningún lado si sus verdaderas intenciones y alianzas salen a la luz.

    Greenpeace arremete contra Sheinbaum, distorsionando sus declaraciones e insinuando negligencia.

    La críticas generalistas de Azamar a PEMEX son la muestra de que #CambiémoslaYa! está en contra de que sea el Estado mexicano quien conduzca un proceso estratégico que rompe con la lógica privatizadora de los últimos treinta años.

    No quieren progreso para el pueblo mexicano si no es en sus términos absolutos, las reservas sobre las capacidades técnicas y financieras del gobierno mexicano para operar el proyecto de extracción de litio no son más que justificaciones para su agenda.

    ¿Si no es PEMEX, quién será? ¿Realmente nos creemos que el contrafactual a la extracción soberana del litio es una utopía sin explotación mineral como propone el activismo?

    Más bien, la alternativa escondida en su oposición es la continuación del statu quo de explotación por parte de corporaciones extranjeras.

    #CambiémoslaYa opera bajo la máscara verde que busca frenar la transformación profunda que vive México.

    La Presidenta Claudia Sheinbaum ha dejado claro que el litio será motor de un futuro energético soberano, con PEMEX como garante del interés público.

    Lo que incomoda a Azamar y compañía no es el riesgo ambiental, sino el hecho de que por primera vez los recursos no quedarán en manos de intermediarios neoliberales disfrazados de “ecologistas”.

    Cada insinuación de incapacidad dirigida a PEMEX, es en realidad un guiño a las transnacionales que sueñan con apropiarse del litio mexicano.

    Un solo vistazo a las redes sociales de la académica bastan para confirmar su aversión a que el Estado tenga la batuta en la industria minera.

    Aleida Azamar y la hipocresía #CambiémoslaYa frente al litio nacionalizado.
    Publicaciones de Aleida Azamar sembrando dudas sobre la estrategia estatal en materia de minería.
    Fuente: X, septiembre de 2025.

    Frente a ello, el pueblo debe entender que defender a las empresas estatales en este proceso no es un capricho, es defender los intereses nacionales frente a los del capital internacional.

    Azamar podrá envolver sus palabras en un tono académico y pretender neutralidad, pero queda claro qué #CambiémoslaYa opera como caballo de Troya del neoliberalismo “ambientalista”.

    Que bajo la máscara verde busca frenar la transformación profunda que vive México.

  • Greenpeace arremete contra Sheinbaum, distorsionando sus declaraciones e insinuando negligencia.

    Greenpeace arremete contra Sheinbaum, distorsionando sus declaraciones e insinuando negligencia.

    El 27 de agosto de 2025, Greenpeace México publicó un texto que intenta distorsionar las recientes declaraciones de la Presidenta Sheinbaum —quien propuso utilizar el predio de la mina Calica, convertida en Área Natural Protegida en el sexenio del Presidente López Obrador, en Quintana Roo para turismo de bajo impacto— y presentarlas como un disfraz para el saqueo corporativo.

    Greenpeace arremete contra Sheinbaum, distorsionando sus declaraciones e insinuando negligencia.
    La presidenta Claudia Sheinbaum durante su conferencia matutina el viernes 22 de agosto de 2025.
    Fuente: Los Reporteros MX, agosto de 2025.

    Con lenguaje alarmista, la organización sugiere que el Gobierno de México, al siquiera evaluar un proyecto en el predio de Calica como alternativa a la extracción minera, traiciona sus compromisos ambientales y normaliza una inexistente impunidad corporativa.

    Se destapa nuevamente el injerencismo de las ONG medioambientales en México

    Es una narrativa eficaz para la indignación —y, sin embargo, escasa en rigor—, porque confunde deliberadamente una alternativa de actividad económica dentro del marco de conservación con permisos para explotar el suelo.

    El problema no es que cuestionen —eso es sano—, sino que para sostener esa conclusión pasan por alto los hechos.

    A diferencia de lo que Greenpeace acusa, el Gobierno de Claudia Sheinbaum sí tiene un plan para Calica.

    La Presidenta ya sostuvo que la explotación minera en Calica no continuará y que cualquier alternativa deberá someterse al marco del Área Natural Protegida donde se ubica el predio, con evaluación ambiental y reglas claras.

    No se trata de “cambiar pico y pala por hoteles” como Greenpeace quiere hacernos creer.

    El decreto que protege la zona prohíbe nuevos centros de población, define subzonas con usos e intensidades específicas y condiciona cualquier actividad a una evaluación de impacto ambiental.

    En ese contexto, “bajo impacto” lejos de ser un eufemismo o etiqueta publicitaria, es una categoría regulada, definida y medida mediante parámetros verificables.

    A diferencia de lo que Greenpeace acusa, el gobierno sí tiene un plan para Calica.

    Describir la alternativa presentada por Claudia Sheinbaum como planes para la continuación de la explotación natural en Calica, ignora que el punto central de estas declaraciones son justamente los instrumentos que existen para impedir más daño ambiental.

    Greenpeace arremete contra Sheinbaum, distorsionando sus declaraciones e insinuando negligencia.
    Protesta de Greenpeace en el predio de Calica acusando a SEMARNAT de avalar la destrucción de la selva.
    Fuente: Greenpeace, agosto de 2025.

    Es inaceptable que ONG internacionales continúen demeritando los esfuerzos de la Cuarta Transformación, manipulando de manera tramposa y con saña la opinión pública en su contra.

    Como pueblo mexicano, es nuestro deber ser críticos con estas organizaciones.