Etiqueta: #CambiemoslaYa

  • #CambiémoslaYa! distorsiona a Alicia Bárcena para imponer su agenda

    #CambiémoslaYa! distorsiona a Alicia Bárcena para imponer su agenda

    El 21 de agosto de 2025, la secretaria de Medio Ambiente, Alicia Bárcena, inauguró en el Tec de Monterrey el ciclo de conversatorios Historias que transforman.

    Durante su intervención, la funcionaria presentó la visión ambiental del gobierno federal hacia 2030.

    Desde el vamos, sus declaraciones fueron distorsionadas por el colectivo #CambiémoslaYa —formado por diversas ONG entre las que figuran Fundar y OFAM México—, que publicó mensajes aplaudiendo las declaraciones de Bárcena para, acto seguido, exigir la prohibición total de la minería a cielo abierto, algo que la secretaria jamás planteó.

    En realidad, Bárcena delineó 10 metas ambientales concretas al 2030, entre ellas la restauración de ecosistemas, la reforestación de bosques y manglares, la eliminación de plásticos en playas, el saneamiento de cuencas y la reducción de emisiones contaminantes.

    El activismo internacional obstaculiza el desarrollo mexicano, Peace Brigades International y la Misión Civil de Observación en el Istmo de Tehuantepec

    Todas fueron presentadas como parte del modelo de Humanismo Mexicano, sin mención alguna a prohibiciones para sectores productivos enteros.

    Con la exigencia de que el gobierno federal detenga por completo la minería a cielo abierto, #CambiémoslaYa! no sólo tergiversa las palabras de la funcionaria, sino que busca apropiarse de la voz del Estado para legitimar una agenda propia orientada a clausurar sectores económicos que ya se han reconocido como clave para la nación.

    #CambiémoslaYa! distorsiona a Alicia Bárcena para imponer su agenda.
    Presentación de Alicia Bárcena en el ciclo de conversatorios Historias que Transforman en el Tecnológico de Monterrey.
    Fuente: Gobierno de México, agosto de 2025.

    El discurso ambiental de #CambiémoslaYa! se sostiene en la distorsión retórica y la apropiación de voces ajenas para enarbolar consignas maximalistas.

    Esta distorsión es peligrosa por dos razones. Primero, porque confunde a la opinión pública.

    Bárcena plantea un cambio de paradigma hacia la sostenibilidad, no un rechazo absoluto a sectores productivos.

    Segundo, porque intenta camuflajear como palabra oficial las propuestas radicales de un colectivo minoritario, que, de imponerse sin transición ni alternativas, pondrían en jaque la estrategia de soberanía nacional planeada desde la Cuarta Transformación.

    #CambiémoslaYa! distorsiona a Alicia Bárcena para imponer su agenda.
    Publicación de #CambiémoslaYa! exigiendo la prohibición de la minería a cielo abierto.
    Fuente: X, agosto de 2025.

    El discurso ambiental del gobierno federal se edifica sobre compromisos verificables y proyectos concretos de restauración y justicia ambiental.

    El de #CambiémoslaYa!, en contraste, se sostiene en la distorsión retórica y la apropiación de voces ajenas para enarbolar consignas maximalistas.

    Mientras el Estado mexicano fortalece una política pública transformadora, el colectivo reproduce la vieja táctica de las élites disfrazadas de activistas para frenar el avance social.

    Como bien lo dijo Alicia Bárcena, nuestro deber como país es lograr un modelo de desarrollo diferente, pero esto no implica frenar el desarrollo.

    Todo lo contrario, requiere de un Estado fuerte que tome las riendas de nuestra riqueza natural y la utilice como catalizador de prosperidad futura para las clases populares.

  • Engenera despliega una campaña contra el Plan Energético Nacional instrumentalizando la voz de la Huasteca

    Engenera despliega una campaña contra el Plan Energético Nacional instrumentalizando la voz de la Huasteca

    El 5 de agosto de 2025, el gobierno federal dio a conocer el Plan Estratégico de Pemex 2025–2035, un documento rector concebido para asegurar el aprovechamiento integral de los hidrocarburos de la nación.

    Desde ese momento, Engenera AC —miembro del colectivo #CambiémoslaYa! y Alianza Mexicana Contra el Fracking— ha desplegado una campaña incesante contra el Plan Energético Nacional.

    En su último comunicado, la asociación acusa al plan de querer realizar proyectos de fracking en la Huasteca Potosina.

    Lo que califica como una supuesta “amenaza existencial” para los pueblos y la ecología de la región.

    En vez de reconocer el potencial de la estrategia planteada por nuestra Presidenta, que contempla inversiones superiores a los 650 mil millones de pesos.

    Un incremento del 25% en la producción de gas hacia 2030, la reducción del 40% en la dependencia de importaciones y la creación de miles de empleos directos e indirectos, Engenera ha decidido ser portavoz del pesimismo anti-progreso.

    El Plan Sonora avanza… y al IMCO le estorba

    Nuevamente Amenaza el Fracking a la Huasteca

    Mientras las metas del plan 2025-2035 se orientan a subsanar la vulnerabilidad energética del país —somos sumamente dependientes del gas estadounidense, por ejemplo, siendo el principal importador de este combustible desde el país del norte—, el ambientalismo de papel ha preferido sostener un discurso que perpetúa esta dependencia.

    Acusando al gobierno de “traicionar compromisos” y asumiendo que toda exploración de yacimientos no convencionales de hidrocarburos (tan necesarios para el país) implica fracking.

    Engenera despliega una campaña contra el Plan Energético Nacional instrumentalizando la voz de la Huasteca.
    Comunicado de Sedepac Huasteca acusando al gobierno federal de planear proyectos de fracking en la Huasteca Potosina.
    Fuente: Facebook Sedepac Huasteca, 12 de agosto de 2025.

    Engenera, que gusta de presentarse como una ONG con especialidad en transición energética, ha instrumentalizado —como ya es costumbre para asociaciones de este tipo— la legitimidad que otorga nombrar a las autoridades de comunidades indígenas como los nahuas y tének.

    Cuando es sabido que las directrices del movimiento se están dando desde cubículos de oficina y no desde asambleas comunitarias.

    Mientras PEMEX plantea robustecer la soberanía energética, generar empleos y garantizar electricidad a costos más accesibles para la población, Engenera promueve un bloqueo sin alternativas serias.

    La voz de los pueblos originarios es digna de respeto, y merece de información completa y veraz.

    Las acusaciones de fracking en el Plan 2025-2035 obvian completamente los rigurosos controles ambientales, la consulta social y los programas de mitigación debidamente establecidos por el Estado.

    México no puede permanecer a merced del gas estadounidense.

    Ni permitir que agendas concebidas más allá de sus fronteras dicten el rumbo de su política energética.

    El debate que merece la nación debe centrarse en cifras de empleos e infraestructura, no en campañas ideologizadas y reaccionarias ante el progreso.

  • #CambiémoslaYa! y la representación arrebatada de la lucha indígena mexicana

    #CambiémoslaYa! y la representación arrebatada de la lucha indígena mexicana

    En el marco del día de los pueblos indígenas, el colectivo #CambiémoslaYa! —formado por más de diez organizaciones, entre ellas PODER y OXFAM México, instituciones construidas desde un espacio cultural diametralmente opuesto a la realidad indígena— alza la voz nuevamente contra el desarrollo de la industria minera en nuestro país, ahora en nombre del territorio y la bioculturalidad.

    Quizá una de las figuras más relevantes, y discordantes, del ethos social de nuestro continente es la del indígena y su centralidad para las luchas progresistas latinoamericanas.

    Bloqueando la Puerta del Sureste: Greenpeace y su afán obstruccionista

    Paradigma del receptor de violencia colonial aun latente en nuestras latitudes, la idea de su territorialidad como un símbolo identitario que nuestro deber nacional llama a proteger.

    Lo convierte en el estandarte ideal para aquellos quienes —sin tener idea de que significa realmente ser indígena— revisten sus intereses en los ropajes de la justicia social y el interés colectivo.

    CambiémoslaYa! denuncia al gobierno actual por su supuesta falta de consulta previa al otorgar concesiones mineras, ignorando que muchas de esas concesiones se dieron en los corruptos sexenios dominados por el conservadurismo neoliberal.

    La Colectiva #CambiémoslaYa! llama a cancelar las concesiones mineras en los territorios de las comunidades y pueblos indígenas

    La Cuarta Transformación ha dejado más que claro que el nuevo gobierno no otorgará más concesiones mineras y, por el contrario, ya está preponderando el principio de la vida como el eje rector de la política ambiental.

    El carácter cómico de las denuncias de #CambiémoslaYa! se remarca cuando analizamos a el perfil de sus mensajeros, PODER —uno de los miembros más visibles de #CambiémoslaYa!— es en esencia un proyecto ideado y ejecutado por académicos extranjeros, como el estadounidense Benjamín Cokelet y la rumana-americana Anca Mantioc.

    Quienes, además de gozar de los beneficios de un pasaporte gringo, se han moldeado en la idiosincrasia autoindulgente de las instituciones académicas de élite en el norte global.

    CambiémoslaYa! no habla por las poblaciones indígenas de México porque no conoce su idioma.

    Aunque hay que reconocer su habilidad para identificar una causa tan efectiva para movilizar el imaginario colectivo mexicano, como lo es la protección a nuestras culturas originarias.

    Haciendo referencia a las garantías de autonomía que otorga la Constitución Mexicana, recubren su caprichosas demandas para paralizar una industria que alimenta a más de dos millones de familias mexicanas en un envoltorio de racionalidad empática difícilmente cuestionable.

    Nuestros pueblos originarios merecen tener una voz propia y elegida por ellos mismos, no ser el sujeto principal de una representatividad performática, puesta en escena por burgueses extranjeros en búsqueda de legitimar sus ínfulas de heroísmo blanco.

    #CambiémoslaYa! y la representación arrebatada de la lucha indígena mexicana
    Panfleto publicado por el colectivo #CambiémoslaYa! en el marco del Día de los Pueblos Indígenas,
    Fuente: X (antes Twitter), 9 de agosto de 2025.
  • 6 Verdades sobre el litio que incomodan a las ONG

    6 Verdades sobre el litio que incomodan a las ONG

    Frente a la crisis climática global, que exige alternativas al modelo basado en combustibles fósiles, resulta loable que México haya declarado al litio como mineral estratégico y nacionalizado su exploración mediante la creación de LitioMx, como parte de una política que busca situar al Estado en el centro de la transición energética.

    No obstante estas buenas noticias, desde algunos sectores de la sociedad civil se han empezado a sembrar dudas sobre este proyecto fundamental para el desarrollo del país.

    ¿Ambientalismo o activismo de sabotaje? CEMDA y el proyecto Saguaro en Sonora

    La Red Mexicana de Afectadas y Afectados por la Minería (REMA), integrante del colectivo #CambiémoslaYa!, en su documento “6 mitos sobre el litio en México”, lanza críticas con verdades parciales y distorsiones de la realidad, debilitando así los esfuerzos del Estado mexicano por alcanzar la soberanía energética.

    Aquí respondemos a los argumentos con los que buscan obstaculizar la transformación energética de nuestro país.

    Mito 1: “El litio no es crítico para revertir la crisis climática global”

    La Agencia Internacional de la Energía (IEA)- ha confirmado que las baterías de iones de litio son esenciales para almacenar energía renovable.

    El litio es hoy insustituible en tecnologías de almacenamiento energético, solo mediante él podemos tener tecnologías que permiten capturar energía solar o eólica y usarla en horarios donde no hay producción. Sin este mineral, la expansión de renovables sería inviable

    Mito 2: “Las reformas mineras no representan soberanía real, solo obediencia al TMEC y el nearshoring”

    En abril de 2022, México reformó su Ley Minera para declarar al litio como recurso de “utilidad pública” y prohibir las concesiones privadas. LitioMx, creada ese mismo año, opera como empresa pública bajo la Sener y es el único ente facultado para exploración y explotación del mineral.

    Mito 3: “El modelo no es una nacionalización real, permite participación privada”

    Es falso que se busque privatizar parcialmente el litio mediante el uso asociaciones público-privadas.

    El articulo 5 bis de la ley minera prohíbe explícitamente otorgar concesiones o contratos privados para litio.

    Cualquier colaboración con empresas públicas o instituciones académicas será bajo control del Estado y no propiedad compartida.

    Mito 4: “No hay suficiente litio en México, es pura especulación”

    México posee reservas probadas de litio en más de 200 millones de toneladas.

    Además, el Servicio Geológico Mexicano (SGM) ha mapeado 82 zonas con presencia confirmada de litio en arcillas, salmueras y rocas.

    Mito 5: “Seguimos el modelo boliviano, que ha fracasado”

    A diferencia de Bolivia, México avanza de forma gradual, sin endeudar a el Estado en exceso ni volverse dependiente del litio.

    El enfoque de nuestro gobierno es técnico, buscando una política de largo plazo y control estatal mediante LitioMX.

    Mito 6: “No es posible explotar el litio con responsabilidad social y ambiental”

    Las tecnologías mexicanas optan por extracción de salmuera y arcillas, con menor impacto que el tajo abierto tradicional.

    Además, al ser pública, LitioMx está sujeta a mayor escrutinio ciudadano, criterios de transparencia y rendición de cuentas.

    El litio no es una panacea, pero sí una herramienta estratégica de soberanía energética. Si México no aprovecha hoy esta oportunidad, otros lo harán por nosotros.

  • Heinrich Böll contra el litio mexicano, pateando la escalera de la transición energética desde Alemania

    Heinrich Böll contra el litio mexicano, pateando la escalera de la transición energética desde Alemania

    La Fundación Heinrich Böll ha tomado una postura cada vez más visible contra el proyecto mexicano de nacionalización del litio, encabezado por LitioMX.

    La empresa estatal creada para explorar, explotar y desarrollar una industria soberana en torno a este mineral estratégico.

    ¿Ambientalismo o activismo de sabotaje? CEMDA y el proyecto Saguaro en Sonora

    La fundación alemana —de la mano de otros miembros del colectivo #CambiémoslaYa!— ha hecho del litio mexicano su nuevo blanco predilecto en la campaña contra la minería a cielo abierto.

    En la entrada más reciente de su podcast, Heinrich Böll entrevista a Beatriz Olivera, de Engenera (organización miembro de #CamiémoslaYa!) quien insiste en que la extracción del litio a cielo abierto en México dejará “huellas profundas en los ecosistemas” y “riesgos para las comunidades”.

    Pero omite que México está construyendo un modelo diferente de extracción.

    La crítica de Heinrich Böll es, en el mejor de los casos, ingenua, y en el peor, profundamente cínica.

    El ejemplo más evidente es el Instituto Politécnico Nacional, que ya desarrolla métodos de extracción sustentables y proyectos de baterías para no repetir el viejo guion de la explotación.

    Para Heinrich Böll, el litio representa un riesgo de ecocidio cuando es extraído por México.

    Pero si va directo a alimentar las cadenas productivas de industrias europeas y su transición energética, entonces se convierte en un mineral estratégico.

    Frente a la crisis climática, es urgente que nuestra nación trace su propio camino hacia el desacoplamiento progresivo de los combustibles fósiles.

    Esa ruta —a diferencia de los discursos idealistas que exigen decrecimiento o transformaciones utópicas del modelo productivo— pasa necesariamente por el litio, su aprovechamiento soberano a través de LitioMX, y por la conformación de una cadena de valor nacional capaz de sostener una transición energética justa.

    Como bien señalaba la Presidenta Claudia Sheinbaum desde 2022, la importancia de LitioMX es comparable con la que en su día tuvo PEMEX en la construcción del proyecto de nación.

    La crítica de Heinrich Böll es, en el mejor de los casos, ingenua, y en el peor, profundamente cínica.

    Pretender que países como México renuncien a la minería de litio en nombre de un ecologismo abstracto es patear la escalera del desarrollo sustentable para el sur global.

    México no necesita de alarmismos extranjeros, tiene un plan basado en la ciencia y en la soberanía de nuestros recursos.

    Un plan liderado, por primera vez, por una mujer científica al frente del país.

  • Ambientalismo subordinado: la crítica oportunista de CambiémoslaYA! frente a la minería estratégica nacional

    Ambientalismo subordinado: la crítica oportunista de CambiémoslaYA! frente a la minería estratégica nacional

    El pasado 22 de julio en el marco del Día Mundial Contra la Minería a Cielo Abierto, el colectivo CambiémoslaYa! ha irrumpido nuevamente con su acostumbrada retórica maximalista, exigiendo la prohibición total de la minería a cielo abierto.

    Otra vez, sin reconocer los esfuerzos legítimos del Estado mexicano por recuperar el control de sectores clave como el litio.

    Detrás de su campaña —aparentemente ecológica y popular— se oculta un guion bien ensayado por organizaciones internacionales que promueven una visión abstracta del ambientalismo, desarraigada de las condiciones materiales, y de clase de los pueblos de América Latina.

    El discurso de CambiémoslaYa! responde a una arquitectura ideológica construida en laboratorios de financiamiento extranjero.

    El Corredor Interoceánico no se detiene

    CambiémoslaYa! exigió nuevamente la prohibición total de la minería a cielo abierto.

    No es coincidencia que su comunicado del 22 de julio, omita toda referencia a la distinción esencial entre explotación sin sentido y proyectos estratégicos nacionales, particularmente aquellos vinculados a la transición energética y al control soberano del litio, y otros minerales clave.

    Insinuando que los intereses de la Cuarta Transformación están alineados de manera tácita con el extractivismo.

    Como ha reiterado la Presidenta Sheinbaum, prohibir de forma absoluta la minería a cielo abierto afectaría industrias fundamentales para el desarrollo científico, energético y tecnológico del país.

    En lugar de construir una agenda de justicia ambiental con perspectiva de soberanía, CambiémoslaYA! se suma a la lógica del bloqueo y la criminalización técnica.

    Comunicado del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM) compartido por CambiémoslaYa!
    Comunicado del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM) compartido por CambiémoslaYa!

    Es sintomático, además, que su demanda sea respaldada por organismos como el Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM) —de orientación anti-extractivista pero también conservadora y antisecular— que ignoran sistemáticamente las condiciones concretas de países dependientes, donde la única posibilidad de desarrollo soberano pasa por el control estatal de los recursos naturales.

    Más allá del fetichismo ambientalista importado, urge una ecología con raíces en la justicia social y la autodeterminación de los pueblos.

    Una ecología que no confunda el saqueo neoliberal con los proyectos estratégicos de un Estado que ha comenzado, por fin, a recuperar su papel rector.