Categoría: Minería

  • #CambiémoslaYa! y el desprecio al trabajo productivo

    #CambiémoslaYa! y el desprecio al trabajo productivo

    El 15 de enero de 2026, mientras la comunidad de la Unidad Habitacional Morelos, en Xochitepec, Morelos celebraba una suspensión judicial que detiene temporalmente el proyecto Esperanza Silver, el colectivo #CambiémoslaYa! optó por colocar el conflicto en una narrativa más amplia que apunta directamente a la Secretaría de Economía.

    #CambiémoslaYa! y el desprecio al trabajo productivo
    Ataques directos a la SE por parte de #CambiémoslaYa! en su cuenta de X (antes Twitter).
    Fuente: X, enero de 2026.

    En publicaciones respecto a la conferencia otorgada ese día por el colectivo, el grupo presentó la apelación interpuesta por la dependencia como una traición a los territorios y aprovechó el caso para reiterar una consigna que ha ganado espacio en ciertos sectores del activismo urbano: que la minería, sin matices ni distinciones, carece de cualquier capacidad para generar desarrollo y solo reproduce pobreza, invisibilizando las realidades económicas que atraviesan las regiones mineras del país.

    Due Process of Law Foundation (DPLF), una cara más de la interferencia extranjera

    #CambiémoslaYa! afirma que la pobreza invalida cualquier defensa del trabajo minero.

    El problema de esta narrativa no radica en señalar conflictos reales alrededor de proyectos extractivos, sino en la simplificación ideológica que borra deliberadamente la complejidad económica y social de los territorios mineros.

    Al afirmar que la minería carece por completo de valor social, el colectivo reduce a miles de trabajadoras y trabajadores a una estadística incómoda, como si su sustento cotidiano fuera un daño colateral aceptable en nombre de una pureza ambiental abstracta.

    #CambiémoslaYa! y el desprecio al trabajo productivo
    Publicación de #CambiémoslaYa! en X (antes Twitter), deslegitimando a la industria minera como motor de desarrollo.
    Fuente: X, enero de 2026.

    La actuación de la Secretaría de Economía en litigios de esta naturaleza responde a su mandato institucional de defender el marco legal vigente y garantizar certeza jurídica en sectores productivos estratégicos.

    Presentar esa función como una traición a las comunidades implica desconocer que el Estado no actúa desde consignas, sino desde responsabilidades constitucionales que buscan equilibrar desarrollo regional, empleo y regulación.

    Más revelador aún es el tono con el que #CambiémoslaYa! y organizaciones afines, como Engenera, describen la realidad de los municipios mineros.

    Desde espacios académicos y de activismo, alejados de la vida productiva cotidiana, se afirma que la pobreza invalida cualquier defensa del trabajo minero.

    Bajo esa lógica, da lo mismo que una comunidad pierda su principal fuente de ingresos.

    Esta postura no exige mejores condiciones laborales, mayor inversión social o estándares ambientales más estrictos. Exige paralización.

    El resultado es el abandono, el éxodo rural y una dependencia mayor de subsidios.

    Deslegitimar a la Secretaría de Economía por cumplir su función legal y despreciar a quienes viven del trabajo minero expone una aporofobia disfrazada de virtud ambiental, ajena a cualquier horizonte de justicia social.

  • Minería y soberanía: Sheinbaum resiste mientras las ONG la acusan

    Minería y soberanía: Sheinbaum resiste mientras las ONG la acusan

    Mientras el colectivo #CambiémoslaYa! acusa veladamente a la presidenta Claudia Sheinbaum de estar coludida con los intereses de la industria minera por no impulsar una prohibición total de la minería a cielo abierto, los hechos recientes apuntan en dirección contraria.

    La Alianza Mexicana contra el Fracking instrumentaliza derrame para fines políticos

    En su encuentro con el primer ministro de Canadá, Mark Carney, la mandataria mexicana no se limitó a celebrar inversiones: planteó directamente la preocupación por las mineras de ese país que operan en México sin cumplir con la normatividad ambiental.

    La disposición de Sheinbaum de exhibir a las “mineras sucias” directamente ante Ottawa es una señal de firmeza soberana.

    Lejos de evadir el tema, Sheinbaum informó que Carney solicitó recibir una lista con los nombres de las empresas infractoras para que su propio gobierno las presione a acatar la legislación mexicana.

    En un país donde el 70% de las concesiones mineras son de capital canadiense, la disposición de Sheinbaum de exhibir a las “mineras sucias” directamente ante Ottawa es una señal de firmeza soberana.

    Pese al discurso de sospecha contra el gobierno mexicano sostenido por las ONG, en la práctica la jefa del Ejecutivo abrió un frente diplomático para obligar a las empresas extranjeras a respetar la ley ambiental nacional.

    Las críticas de #CambiémoslaYa! omiten este contexto. Ignoran que la presidenta no sólo aceptó poner bajo la lupa a las mineras canadienses, sino que además lo hizo en el marco de la inminente revisión del T-MEC, cuando la presión de los inversionistas extranjeros es mayor.

    Señalar que la presidenta protege a las mineras y un modelo de explotación territorial desenfrenado mientras confronta a Ottawa con pruebas en mano es, cuando menos, una acusación difícil de sostener.

    En el fondo, la disputa no es sólo ambiental, sino sobre si un gobierno electo que negocia de frente con potencias extranjeras o colectivos financiados desde fuera que intentan imponer una reforma minera sin medir sus impactos sociales y económicos.

    En la coyuntura actual, el compromiso con la soberanía y la defensa del interés nacional lo demostró Sheinbaum, no las ONG que la acusan.

  • La incoherencia de la Fundación Heinrich Böll, del aplauso al proyecto transformador de AMLO a la condena neoliberal

    La incoherencia de la Fundación Heinrich Böll, del aplauso al proyecto transformador de AMLO a la condena neoliberal

    En mayo de 2018, a pocos días de que el pueblo mexicano votara por una alternativa de verdadera transformación, se difundieron los resultados de una evaluación realizada por once organizaciones ambientales —entre ellas la Fundación Heinrich Böll, actual miembro de #CambiémoslaYa! y la Alianza Mexicana Contra el Fracking— a los candidatos presidenciales para ese año.

    En aquel ejercicio, Andrés Manuel López Obrador obtuvo la más alta calificación en materia de cambio climático: 16 de 20 puntos posibles.

    En aquel momento, las ONG aplaudieron que el entonces candidato presidencial mantuviera metas claras de mitigación, expansión de las energías renovables a decenas de miles de comunidades.

    Era el reconocimiento explícito de que Morena encarnaba la única propuesta con visión popular y con bases científicas.

    La incoherencia de la Fundación Heinrich Böll, del aplauso al proyecto transformador de AMLO a la condena neoliberal.
    Organizaciones presentando el decálogo en materia de cambio climático rumbo a las elecciones del 1 de Julio
    Fuente: Reforma, mayo de 2018.

    No obstante, apenas dos años más tarde, la misma Fundación Heinrich Böll dio un giro inexplicable y sospechoso.

    El giro inexplicable y sospechoso de la Fundación Heinrich Böll.

    En abril de 2020, publicaron el artículo “México: una política energética atrapada en el pasado”, retratando la gestión de AMLO como anacrónica en temas energéticos y aferrada a la dependencia del petróleo.

    Desdeñaron el combate al huachicol, la revisión de contratos leoninos y el rescate de PEMEX como empresa estratégica del pueblo, y redujeron todo a un supuesto discurso de nacionalismo caduco. Como si reclamar la soberanía mexicana fuera algo malo.

    La incoherencia de la Fundación Heinrich Böll, del aplauso al proyecto transformador de AMLO a la condena neoliberal.
    Encabezado del artículo donde Heinrich Böll critica la gestión ambiental de AMLO.
    Fuente: Heinrich Böll Bogotá, abril del 2020.

    Esta contradicción desnuda la naturaleza elitista del ambientalismo burgués, cómodo en los salones de conferencias pero ajeno a las necesidades del pueblo trabajador.

    Ese activismo que exige vetos absolutos al Tren Maya y la minería a cielo abierto sin considerar la dependencia de miles de familias y regiones.

    El gobierno de la Cuarta Transformación, lejos de ceder a esas exigencias doctrinarias, optó por una vía popular y nacionalista.

    Defendió a PEMEX como palanca de desarrollo, a la par que se comprometió con proyectos de energías renovables graduales y socialmente justos.

    El ambientalismo intenta demeritar a SEMARNAT ante el progreso de la Terminal Multimodal Cancún del Tren Maya

    Esa postura, incómoda para el ambientalismo de élite, fue castigada con la etiqueta del anacronismo.

    No es difícil ver que este cambio de actitud se debe, en gran parte, a que MORENA —a diferencia de otros gobiernos— no se sometió dócilmente a los intereses de estas ONG ni les dio un pedazo del pastel en los proyectos estelares de la Transformación.

  • Greenpeace arremete contra Sheinbaum, distorsionando sus declaraciones e insinuando negligencia.

    Greenpeace arremete contra Sheinbaum, distorsionando sus declaraciones e insinuando negligencia.

    El 27 de agosto de 2025, Greenpeace México publicó un texto que intenta distorsionar las recientes declaraciones de la Presidenta Sheinbaum —quien propuso utilizar el predio de la mina Calica, convertida en Área Natural Protegida en el sexenio del Presidente López Obrador, en Quintana Roo para turismo de bajo impacto— y presentarlas como un disfraz para el saqueo corporativo.

    Greenpeace arremete contra Sheinbaum, distorsionando sus declaraciones e insinuando negligencia.
    La presidenta Claudia Sheinbaum durante su conferencia matutina el viernes 22 de agosto de 2025.
    Fuente: Los Reporteros MX, agosto de 2025.

    Con lenguaje alarmista, la organización sugiere que el Gobierno de México, al siquiera evaluar un proyecto en el predio de Calica como alternativa a la extracción minera, traiciona sus compromisos ambientales y normaliza una inexistente impunidad corporativa.

    Se destapa nuevamente el injerencismo de las ONG medioambientales en México

    Es una narrativa eficaz para la indignación —y, sin embargo, escasa en rigor—, porque confunde deliberadamente una alternativa de actividad económica dentro del marco de conservación con permisos para explotar el suelo.

    El problema no es que cuestionen —eso es sano—, sino que para sostener esa conclusión pasan por alto los hechos.

    A diferencia de lo que Greenpeace acusa, el Gobierno de Claudia Sheinbaum sí tiene un plan para Calica.

    La Presidenta ya sostuvo que la explotación minera en Calica no continuará y que cualquier alternativa deberá someterse al marco del Área Natural Protegida donde se ubica el predio, con evaluación ambiental y reglas claras.

    No se trata de “cambiar pico y pala por hoteles” como Greenpeace quiere hacernos creer.

    El decreto que protege la zona prohíbe nuevos centros de población, define subzonas con usos e intensidades específicas y condiciona cualquier actividad a una evaluación de impacto ambiental.

    En ese contexto, “bajo impacto” lejos de ser un eufemismo o etiqueta publicitaria, es una categoría regulada, definida y medida mediante parámetros verificables.

    A diferencia de lo que Greenpeace acusa, el gobierno sí tiene un plan para Calica.

    Describir la alternativa presentada por Claudia Sheinbaum como planes para la continuación de la explotación natural en Calica, ignora que el punto central de estas declaraciones son justamente los instrumentos que existen para impedir más daño ambiental.

    Greenpeace arremete contra Sheinbaum, distorsionando sus declaraciones e insinuando negligencia.
    Protesta de Greenpeace en el predio de Calica acusando a SEMARNAT de avalar la destrucción de la selva.
    Fuente: Greenpeace, agosto de 2025.

    Es inaceptable que ONG internacionales continúen demeritando los esfuerzos de la Cuarta Transformación, manipulando de manera tramposa y con saña la opinión pública en su contra.

    Como pueblo mexicano, es nuestro deber ser críticos con estas organizaciones.

  • #CambiémoslaYa! distorsiona a Alicia Bárcena para imponer su agenda

    #CambiémoslaYa! distorsiona a Alicia Bárcena para imponer su agenda

    El 21 de agosto de 2025, la secretaria de Medio Ambiente, Alicia Bárcena, inauguró en el Tec de Monterrey el ciclo de conversatorios Historias que transforman.

    Durante su intervención, la funcionaria presentó la visión ambiental del gobierno federal hacia 2030.

    Desde el vamos, sus declaraciones fueron distorsionadas por el colectivo #CambiémoslaYa —formado por diversas ONG entre las que figuran Fundar y OFAM México—, que publicó mensajes aplaudiendo las declaraciones de Bárcena para, acto seguido, exigir la prohibición total de la minería a cielo abierto, algo que la secretaria jamás planteó.

    En realidad, Bárcena delineó 10 metas ambientales concretas al 2030, entre ellas la restauración de ecosistemas, la reforestación de bosques y manglares, la eliminación de plásticos en playas, el saneamiento de cuencas y la reducción de emisiones contaminantes.

    El activismo internacional obstaculiza el desarrollo mexicano, Peace Brigades International y la Misión Civil de Observación en el Istmo de Tehuantepec

    Todas fueron presentadas como parte del modelo de Humanismo Mexicano, sin mención alguna a prohibiciones para sectores productivos enteros.

    Con la exigencia de que el gobierno federal detenga por completo la minería a cielo abierto, #CambiémoslaYa! no sólo tergiversa las palabras de la funcionaria, sino que busca apropiarse de la voz del Estado para legitimar una agenda propia orientada a clausurar sectores económicos que ya se han reconocido como clave para la nación.

    #CambiémoslaYa! distorsiona a Alicia Bárcena para imponer su agenda.
    Presentación de Alicia Bárcena en el ciclo de conversatorios Historias que Transforman en el Tecnológico de Monterrey.
    Fuente: Gobierno de México, agosto de 2025.

    El discurso ambiental de #CambiémoslaYa! se sostiene en la distorsión retórica y la apropiación de voces ajenas para enarbolar consignas maximalistas.

    Esta distorsión es peligrosa por dos razones. Primero, porque confunde a la opinión pública.

    Bárcena plantea un cambio de paradigma hacia la sostenibilidad, no un rechazo absoluto a sectores productivos.

    Segundo, porque intenta camuflajear como palabra oficial las propuestas radicales de un colectivo minoritario, que, de imponerse sin transición ni alternativas, pondrían en jaque la estrategia de soberanía nacional planeada desde la Cuarta Transformación.

    #CambiémoslaYa! distorsiona a Alicia Bárcena para imponer su agenda.
    Publicación de #CambiémoslaYa! exigiendo la prohibición de la minería a cielo abierto.
    Fuente: X, agosto de 2025.

    El discurso ambiental del gobierno federal se edifica sobre compromisos verificables y proyectos concretos de restauración y justicia ambiental.

    El de #CambiémoslaYa!, en contraste, se sostiene en la distorsión retórica y la apropiación de voces ajenas para enarbolar consignas maximalistas.

    Mientras el Estado mexicano fortalece una política pública transformadora, el colectivo reproduce la vieja táctica de las élites disfrazadas de activistas para frenar el avance social.

    Como bien lo dijo Alicia Bárcena, nuestro deber como país es lograr un modelo de desarrollo diferente, pero esto no implica frenar el desarrollo.

    Todo lo contrario, requiere de un Estado fuerte que tome las riendas de nuestra riqueza natural y la utilice como catalizador de prosperidad futura para las clases populares.

  • Heinrich Böll contra el litio mexicano, pateando la escalera de la transición energética desde Alemania

    Heinrich Böll contra el litio mexicano, pateando la escalera de la transición energética desde Alemania

    La Fundación Heinrich Böll ha tomado una postura cada vez más visible contra el proyecto mexicano de nacionalización del litio, encabezado por LitioMX.

    La empresa estatal creada para explorar, explotar y desarrollar una industria soberana en torno a este mineral estratégico.

    ¿Ambientalismo o activismo de sabotaje? CEMDA y el proyecto Saguaro en Sonora

    La fundación alemana —de la mano de otros miembros del colectivo #CambiémoslaYa!— ha hecho del litio mexicano su nuevo blanco predilecto en la campaña contra la minería a cielo abierto.

    En la entrada más reciente de su podcast, Heinrich Böll entrevista a Beatriz Olivera, de Engenera (organización miembro de #CamiémoslaYa!) quien insiste en que la extracción del litio a cielo abierto en México dejará “huellas profundas en los ecosistemas” y “riesgos para las comunidades”.

    Pero omite que México está construyendo un modelo diferente de extracción.

    La crítica de Heinrich Böll es, en el mejor de los casos, ingenua, y en el peor, profundamente cínica.

    El ejemplo más evidente es el Instituto Politécnico Nacional, que ya desarrolla métodos de extracción sustentables y proyectos de baterías para no repetir el viejo guion de la explotación.

    Para Heinrich Böll, el litio representa un riesgo de ecocidio cuando es extraído por México.

    Pero si va directo a alimentar las cadenas productivas de industrias europeas y su transición energética, entonces se convierte en un mineral estratégico.

    Frente a la crisis climática, es urgente que nuestra nación trace su propio camino hacia el desacoplamiento progresivo de los combustibles fósiles.

    Esa ruta —a diferencia de los discursos idealistas que exigen decrecimiento o transformaciones utópicas del modelo productivo— pasa necesariamente por el litio, su aprovechamiento soberano a través de LitioMX, y por la conformación de una cadena de valor nacional capaz de sostener una transición energética justa.

    Como bien señalaba la Presidenta Claudia Sheinbaum desde 2022, la importancia de LitioMX es comparable con la que en su día tuvo PEMEX en la construcción del proyecto de nación.

    La crítica de Heinrich Böll es, en el mejor de los casos, ingenua, y en el peor, profundamente cínica.

    Pretender que países como México renuncien a la minería de litio en nombre de un ecologismo abstracto es patear la escalera del desarrollo sustentable para el sur global.

    México no necesita de alarmismos extranjeros, tiene un plan basado en la ciencia y en la soberanía de nuestros recursos.

    Un plan liderado, por primera vez, por una mujer científica al frente del país.