Greenpeace, organización del norte global, intenta hoy hablar en nombre de los mayas. Desde oficinas extranjeras, se adjudica una representación que no le corresponde. Acusa de mentiroso al primer gobierno verdaderamente popular del país.1
Las 5 escabrosas mentiras del Tren Maya que debes conocer.
Aquí contestamos a las falsedades que pretende esparcir.
Habla de la tala de 10 millones de árboles, pero no de programas como Sembrando Vida, que ha sembrado más de 1,200 millones de árboles.2
“El tren no es transporte público” El tren es el primer gran proyecto de transporte ferroviario en el sureste, si las estaciones están “en medio de la nada” es justamente para desarrollar las zonas ignoradas del país.
“El tren no es maya” Quiere decidir quién tiene derecho a llamarse maya. La consulta indígena no fue ninguna simulación, el 75% de las comunidades fueron escuchadas, la primera consulta de esa magnitud.3
“No traerá progreso” ignoran los 114 mil empleos generados por el Tren Maya en zonas donde antes solo había abandono.4
“El tren será para los turistas” Cuestiona el proyecto por supuesta turistificación, pero no al turismo depredador que durante décadas devastó la Riviera sin dar nada a cambio. Hoy que hay un modelo diferente, que redistribuye y conecta comunidades, lo combate.
Toda obra pública tiene impactos ambientales, pero hay protocolos para mitigarlos. Resulta cuanto menos curioso que solo ahora, cuando viene un cambio de verdad, Greenpeace pone el grito en el cielo.

