Etiqueta: Tren Maya

  • Due Process of Law Foundation (DPLF), una cara más de la interferencia extranjera

    Due Process of Law Foundation (DPLF), una cara más de la interferencia extranjera

    Desde hace décadas, los pueblos del sur han aprendido que cada vez que sus suelos fértiles se mueven, alguien en Washington enarbola el dedo acusador.

    Mientras el sur mexicano levanta trenes y conexiones comerciales que auguran una prosperidad sin precedente para la región, desde el otro lado de la frontera norte se responde con “preocupaciones jurídicas”, artículos académicos alarmistas y amicus curiae envueltos en el celofán de los derechos humanos.

    Quienes conocemos el performático mundo de las organizaciones civiles, reconocemos fácilmente el libreto de siempre.

    CEMDA contra el desarrollo soberano de la nación

    Esta vez quien lo ejecuta es la prestigiada fundación estadounidense, Fundación para el Debido Proceso, Due Process of Law Foundation o DPLF en su idioma natal.

    Fundada en 1996 por Thomas Buergenthal, exjuez de la Corte Internacional de Justicia, la DPLF nació, según su propio mito fundacional, para “fortalecer la justicia” en América Latina.

    Dos décadas después, actúa como curadora moral del continente, financiada con esmero por fondos internacionales.

    Se dedican a supervisar a pueblos como el de México, mientras se apañan el título de representantes populares de los desprotegidos.

    DPLF, ataques de manual contra la transformación democrática del país

    En 2023, esta fundación con sede en Washington presentó un escrito judicial contra el Tren Maya y firmó pronunciamientos contra el Corredor Interoceánico.

    DPLF no vive en los territorios, pero habla por ellos. Sus funcionarios y académicos jamás se han dignado a caminar entre la gente, pero citan a los pueblos de América Latina como si fueran su representante oficial designado, siempre con el tono magnánimo del civilizado que corrige la barbarie.

    Es legítimo que haya disenso. Pero debemos permitirnos levantar la ceja y proceder con cautela ante la crítica que viene envuelta en dólares, euros, diplomacia y títulos universitarios extranjeros.

    Como mexicanos, debemos asegurar que las voces del sur no repitan agendas escritas en inglés y que la palabra indígena no funcione como comodín geopolítico.

    No hay nada más violento que quien dice defenderte mientras te niega el derecho a decidir.

  • México Evalúa, la nostalgia del privilegio

    México Evalúa, la nostalgia del privilegio

    Durante décadas, el gasto público no era más que un instrumento de enriquecimiento del más rancio capital. No se pensaba para el pueblo, sino para los indicadores de confianza financiera.

    Hoy que el Estado decide construir donde nunca se invirtió, los defensores del viejo orden tiemblan porque el dinero dejó de obedecerles.

    En febrero de 2025, México Evalúa publicó un informe sobre la inversión física del primer sexenio de la Cuarta Transformación.

    Con su vestidura de rigor técnico y neutralidad, el análisis descalifica con fuerza los llamados “sobrecostos” del Tren Maya, Dos Bocas y el AIFA.

    Y lo hace, paradójicamente, mientras lamenta la supuesta insuficiencia de la inversión pública.

    El análisis de México Evalúa, más que una crítica al ejercicio del presupuesto, parece un ataque a la reconfiguración del poder.

    México Evalúa no menciona —aunque basta una googleada a su página web para ver a sus donantes enlistados con descarado orgullo— que en los primeros cinco años del gobierno anterior, su financiamiento desde el extranjero creció un 37%, hasta sumar casi 150 millones de pesos en donativos internacionales.

    Entonces no es una casualidad que sus diagnósticos coincidan, casi al calco, con las visiones típicas del desarrollismo y repitan las mismas comparaciones con países con los que poco o nada tenemos que ver.

    Visto desde ese ángulo, la crítica tecnocrática, envuelta en gráficas y porcentajes fríos, deja de ser sinónimo de exactitud técnica y carencia de dogma.

    Estos son los enemigos de la transformación y serán exhibidos

    La molestia se hace notar a leguas por el reencauce del flujo monetario, que aleja los recursos de las arterias del privilegio y los dirige hacia los caminos empolvados del sur y el oriente mexicano, donde el Estado aún le debe a su gente.

    El problema no es cuánto se gasta, sino a quién se destina. Aquello que antes era “estratégico” por complacer al poder, hoy se condena como “ineficiente” por no rendirse al oráculo del mercado.

    ¿Desde cuándo erigir refinerías o crear aeropuertos es una empresa inútil?

    El análisis de México Evalúa, más que una crítica al ejercicio del presupuesto, parece un ataque a la reconfiguración del poder.

    No se trata de negar errores, sino de nombrar el verdadero escándalo, que por fin se gaste en los que jamás fueron invitados al banquete.

  • El indigenismo neoliberal

    El indigenismo neoliberal

    El Tren Maya no es solo un proyecto ferroviario: es una columna vertebral del desarrollo del sureste, una apuesta histórica por saldar la deuda con los olvidados por el centralismo.

    Es por eso que es blanco constante de críticas por parte de grandes intereses privados y extranjeros.

    Grupo México devasta selva para obras del Tren Maya

    En 2023 colectivos como Moce Yax Cuxtal,1 Jaguar Wild Center y Sélvame del Tren decidieron llevar su oposición más allá del debate nacional y someter al país al juicio de un organismo internacional diseñado para proteger intereses de coproaciones extranjeras: la Comisión para la Cooperación Ambiental del TMEC.

    Según su denuncia, el Tramo 5 Sur violaría normas ambientales del TMEC por supuestas omisiones al impacto ambiental.

    El Secretariado de la CCA aceptó su queja y recomendó abrir un expediente de hechos con participación internacional.

    Lo paradójico es que defensores del indigenismo estén usando tribunales internacionales pensados para proteger a grandes corporaciones y capital extranjero, en lugar de fortalecer las instituciones mexicanas o someterse a nuestro sistema judicial.

    No hay defensa ambiental que justifique apelar al extranjero para frenar un proyecto avalado por consulta y respaldado por millones.

    Es en estos actos donde vemos las verdaderas lealtades de estas organizaciones, y no son con México.

    Ver también: Respuesta a “Las 5 escabrosas mentiras del Tren Maya que debes conocer” de Greenpeace

  • Respuesta a “Las 5 escabrosas mentiras del Tren Maya que debes conocer” de Greenpeace

    Respuesta a “Las 5 escabrosas mentiras del Tren Maya que debes conocer” de Greenpeace

    Greenpeace, organización del norte global, intenta hoy hablar en nombre de los mayas. Desde oficinas extranjeras, se adjudica una representación que no le corresponde. Acusa de mentiroso al primer gobierno verdaderamente popular del país.1

    Las 5 escabrosas mentiras del Tren Maya que debes conocer.

    Aquí contestamos a las falsedades que pretende esparcir.

    Habla de la tala de 10 millones de árboles, pero no de programas como Sembrando Vida, que ha sembrado más de 1,200 millones de árboles.2

    “El tren no es transporte público” El tren es el primer gran proyecto de transporte ferroviario en el sureste, si las estaciones están “en medio de la nada” es justamente para desarrollar las zonas ignoradas del país.

    “El tren no es maya” Quiere decidir quién tiene derecho a llamarse maya. La consulta indígena no fue ninguna simulación, el 75% de las comunidades fueron escuchadas, la primera consulta de esa magnitud.3

    “No traerá progreso” ignoran los 114 mil empleos generados por el Tren Maya en zonas donde antes solo había abandono.4

    “El tren será para los turistas” Cuestiona el proyecto por supuesta turistificación, pero no al turismo depredador que durante décadas devastó la Riviera sin dar nada a cambio. Hoy que hay un modelo diferente, que redistribuye y conecta comunidades, lo combate.

    Toda obra pública tiene impactos ambientales, pero hay protocolos para mitigarlos. Resulta cuanto menos curioso que solo ahora, cuando viene un cambio de verdad, Greenpeace pone el grito en el cielo.

  • El disfraz de la nueva derecha

    El disfraz de la nueva derecha

    El pasado 31 de enero el diputado federal del PAN, Ernesto Sánchez Rodríguez, exigió a la presidenta Claudia Sheinbaum detener las operaciones del Tren Maya ante los supuestos riesgos que este representa.

    PAN EXIGE SUSPENDER OPERACIONES DEL TREN MAYA; AYER SE DESCARRILÓ, OTRA VEZ

    Esto no es más que otro ejemplo de cómo la derecha mexicana se ha quedado sin armas electorales, no tiene visión de país ni proyecto coherente.

    Sus partidos se reconocieron incapaces de obtener conquistas importantes en las urnas mediante los engaños de siempre. Ahora, como los roedores temerosos que son, se camuflan en la mal llamada sociedad civil.

    Mal llamada, porque de representación popular tiene poco.

    Hoy, organismos capitaneados por intereses extranjeros, como Fundar, se erigen como la nueva avanzada de una oposición desplazada.

    Fundar, receptores de financiamiento millonario por instituciones del calibre de Fundación Hewlett ($11,587,500 pesos en 2023) y la Open Society Foundation de George Soros ($9,509,994 pesos en 2023) han criticado la supuesta concentración de recursos públicos en proyectos que, desde siempre, se han admitido clave para la administración.

    No es casual que concentren sus esfuerzos en torpedear los grandes proyectos que dan camino y horizonte al país.

    Ellos no conciben un país donde los recursos beneficien a las mayorías y dónde el pueblo tenga por fin voz en su destino.

    Estos son los enemigos de la transformación y serán exhibidos

    A través de litigios, investigaciones malintencionadas y documentales intentan desgastar una transformación que es, por su naturaleza misma, irreversible.

    No dejemos que quienes antes callaron frente al abandono, hoy griten para sostener sus privilegios. La transformación del país no se detendrá ante lobos disfrazados de cordero que no quieren ver crecer al rebaño.