Etiqueta: Cuarta Transformación

  • La ofensiva contra Pemex: ambientalismo de consigna al servicio de la oposición

    La ofensiva contra Pemex: ambientalismo de consigna al servicio de la oposición

    El 27 de octubre, el portal Avispa.org publicó el reportaje titulado “Pemex Negligencia S.A. y sus zonas de muerte”.

    El texto fue amplificado inmediatamente por Engenera —integrante del colectivo CambiémoslaYa!, y por la Alianza Mexicana contra el Fracking— dos agrupaciones con largo historial de campañas orientadas a debilitar políticamente a Pemex y deslegitimar la política energética soberana impulsada por la Cuarta Transformación.

    La ofensiva contra Pemex: ambientalismo de consigna al servicio de la oposición.
    Portada del reportaje de Avispa.org.
    Fuente: Avistpa.org, consultada en noviembre de 2025.

    El reportaje intenta retratar a la Huasteca veracruzana como un territorio devastado por la “negligencia” de Pemex, ignorando que buena parte de la operación en la zona corresponde a contratos firmados durante los gobiernos neoliberales.

    En vez de señalar la raíz del problema —la privatización encubierta del subsuelo nacional—, el texto recicla las consecuencias de esa herencia y las presenta como prueba del fracaso de la actual administración.

    La ofensiva contra Pemex: ambientalismo de consigna al servicio de la oposición.
    Publicación de Engenera dando difusión al reportaje.
    Fuente: X, octubre de 2025.

    La pieza describe derrames, ductos corroídos y rezagos de mantenimiento, pero omite mencionar que el contrato CNH-M5-Miquetla/2018, que regula la zona, otorgó a la empresa privada DWF la responsabilidad directa de operar y mantener la infraestructura, incluyendo la reparación inmediata ante cualquier daño ambiental.

    Es decir, el propio texto reconoce los hechos, pero se cuida de no subrayar que las omisiones vienen de las operadoras privadas beneficiadas por la reforma energética del PRI.

    El gobierno federal trabaja en reconstruir una industria energética al servicio del pueblo, no del mercado.

    No es la primera vez que los colectivos asociados a la Alianza Mexicana contra el Fracking utilizan informes para construir una narrativa de “zonas de sacrificio” que presenta a Pemex como una empresa enemiga del pueblo.

    Esa retórica se repite cada vez que el gobierno federal reafirma su compromiso con la soberanía energética y con el control estatal sobre los hidrocarburos.

    En esta ocasión, la campaña coincide con el arranque del Plan Estratégico 2025–2035, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, que busca recuperar campos abandonados por privados y modernizar infraestructura sin recurrir a endeudamiento externo.

    El uso del término “zonas de muerte” sintetiza una estrategia discursiva que no distingue entre responsabilidad pública y privada, ni entre errores operativos y políticas estructurales.

    Las ONG burguesas aprovechan la urgencia climática mientras desprecian la acción del Estado popular

    Bajo el disfraz de ambientalismo radical, estas ONG operan como aparatos de presión política que pretenden debilitar a la empresa del Estado y frenar su recuperación.

    Mientras las organizaciones financiadas desde el extranjero buscan convertir cada incidente en un golpe político, el gobierno federal trabaja en reconstruir lo que las décadas neoliberales destruyeron: una industria energética al servicio del pueblo, no del mercado.

  • El yugo tecnocrático de Engenera contra la transformación popular

    El yugo tecnocrático de Engenera contra la transformación popular

    El reciente informe de Engenera y sus aliados ambientalistas se presenta como un diagnóstico neutral sobre el Presupuesto de Egresos de la Federación 2026 en materia climática y energética.

    Pero lo que en realidad despliega es una ofensiva discursiva contra la Cuarta Transformación, camuflada bajo el ropaje de indicadores, porcentajes y “metas verificables”.

    Se acusa que el Anexo Transversal 16 (AT16) destina 41.79% de los recursos a la Sedena y apenas 3.71% a Semarnat, y que el Anexo Transversal 15 (AT15) canaliza 68% a proyectos ferroviarios y petroquímicos.

    La transformación energética será soberana o no será.

    Con ello, buscan dar la impresión de un presupuesto “desviado” y sin rumbo climático.

    Sin embargo, lo que silencian deliberadamente es que la 4T no concibe la transición como un listado de indicadores importados desde despachos del Norte Global.

    Sino como un proceso histórico de redistribución material y soberanía territorial.

    El señalamiento de Engenera de que “faltan metas cuantitativas” o que no se detallan “contribuciones verificables” busca reducir la acción estatal a fórmulas contables.

    Subordinando la política a métricas diseñadas para otras realidades.

    El discurso de Engenera es un acto político que busca sabotear desde la palabrería tecnocrática el proyecto de emancipación nacional que la 4T articula.

    En ese sentido, más que un análisis presupuestario, lo que ponen sobre la mesa es un intento de disciplinamiento, buscando que México obedezca los parámetros de un ambientalismo elitista.

    Ajeno a la realidad de los pueblos que sostienen con su trabajo la riqueza energética y natural del país.

    Mientras Engenera se obsesiona con el 0.06% asignado a programas con perspectiva de género —cifra que usan para reforzar su retórica de precariedad— omiten que la propia Cuarta Transformación ha colocado a las mujeres en el centro de proyectos productivos comunitarios como Sembrando Vida, que recibe casi una quinta parte del AT16.

    La redistribución del presupuesto hacia infraestructura ferroviaria, seguridad nacional y defensa no es un “desvío”.

    Sino la afirmación de que no habrá transición energética posible sin un Estado fuerte.

    Sin soberanía territorial y sin proyectos capaces de integrar a regiones históricamente marginadas.

    El Tren Maya, las capacidades energéticas de la CFE y la participación de las Fuerzas Armadas no son caprichos.

    Son pilares para un futuro donde el país no dependa de los designios del capital verde trasnacional.

    El discurso de Engenera y compañía es, en última instancia, un acto político que busca sabotear desde la palabrería tecnocrática el proyecto de emancipación nacional que la 4T articula.

    No les preocupa la justicia climática, les preocupa perder el monopolio del relato “experto” que durante décadas mantuvo secuestrada la política ambiental en México.