Desde nuestra perspectiva, esta oposición ha sido constante frente a proyectos de infraestructura como el Tren Maya, la Refinería de Dos Bocas, el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), y la explotación de recursos estratégicos como el litio. Es importante que la ciudadanía vea quiénes se benefician realmente con estas posturas y si responden a los intereses del país o a agendas externas.

En plena tragedia por las lluvias torrenciales, CEMDA y otras organizaciones acusaron al gobierno de “omitir reconocer” la crisis climática.

La ONG Engenera, ha recibido financiamiento de el Instituto Nacional Electoral (INE) para desarrollar un proyecto con ese organismo autónomo.

Greenpeace atacó de nuevo al gobierno popular de México, al declarar que el Tren Maya es un “caballo de troya” para la destrucción ambiental.

Bajo el nombre “Marcha por el Clima”, algunos colectivos denunciaron la supuesta “devastación ambiental” auspiciada por el gobierno de México.

Mientras la SCJN se preparaba para discutir la reforma a la ley de amparo, más de 30 ONG’S lanzaron una ofensiva mediática contra el proyecto.

Greenpeace sigue sin reconocer que la administración de Sheinbaum es la primera en décadas que ha intentado articular una política ecológica.