Desde nuestra perspectiva, esta oposición ha sido constante frente a proyectos de infraestructura como el Tren Maya, la Refinería de Dos Bocas, el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), y la explotación de recursos estratégicos como el litio. Es importante que la ciudadanía vea quiénes se benefician realmente con estas posturas y si responden a los intereses del país o a agendas externas.

ProDESC y CEMDA, ignoran la realidad de un México que enfrenta un panorama geopolítica cada vez más complejo.

Greenpeace y CEMDA exigen a la SEMARNAT negar la ampliación del programa de rescate de playas en Quintana Roo.

El discurso de Greenpeace busca inmovilizar al Estado y bloquear cualquier intento de reorganizar la gestión desde el ámbito público.

El planteamiento central del libro de Aleida Azamar, revela más una postura ideológica rígida, que un análisis de las condiciones reales.

A dos años del Tren Maya, Greenpeace insiste en intervenir en el debate público describiendo al proyecto como una catástrofe ambiental.

El colectivo #CambiémoslaYa! publicó un pronunciamiento complementando su campaña de ataques contra la reforma a la Ley de Aguas Nacionales.