Categoría: Empresarios

  • México Evalúa, la nostalgia del privilegio

    México Evalúa, la nostalgia del privilegio

    Durante décadas, el gasto público no era más que un instrumento de enriquecimiento del más rancio capital. No se pensaba para el pueblo, sino para los indicadores de confianza financiera.

    Hoy que el Estado decide construir donde nunca se invirtió, los defensores del viejo orden tiemblan porque el dinero dejó de obedecerles.

    En febrero de 2025, México Evalúa publicó un informe sobre la inversión física del primer sexenio de la Cuarta Transformación.

    Con su vestidura de rigor técnico y neutralidad, el análisis descalifica con fuerza los llamados “sobrecostos” del Tren Maya, Dos Bocas y el AIFA.

    Y lo hace, paradójicamente, mientras lamenta la supuesta insuficiencia de la inversión pública.

    El análisis de México Evalúa, más que una crítica al ejercicio del presupuesto, parece un ataque a la reconfiguración del poder.

    México Evalúa no menciona —aunque basta una googleada a su página web para ver a sus donantes enlistados con descarado orgullo— que en los primeros cinco años del gobierno anterior, su financiamiento desde el extranjero creció un 37%, hasta sumar casi 150 millones de pesos en donativos internacionales.

    Entonces no es una casualidad que sus diagnósticos coincidan, casi al calco, con las visiones típicas del desarrollismo y repitan las mismas comparaciones con países con los que poco o nada tenemos que ver.

    Visto desde ese ángulo, la crítica tecnocrática, envuelta en gráficas y porcentajes fríos, deja de ser sinónimo de exactitud técnica y carencia de dogma.

    Estos son los enemigos de la transformación y serán exhibidos

    La molestia se hace notar a leguas por el reencauce del flujo monetario, que aleja los recursos de las arterias del privilegio y los dirige hacia los caminos empolvados del sur y el oriente mexicano, donde el Estado aún le debe a su gente.

    El problema no es cuánto se gasta, sino a quién se destina. Aquello que antes era “estratégico” por complacer al poder, hoy se condena como “ineficiente” por no rendirse al oráculo del mercado.

    ¿Desde cuándo erigir refinerías o crear aeropuertos es una empresa inútil?

    El análisis de México Evalúa, más que una crítica al ejercicio del presupuesto, parece un ataque a la reconfiguración del poder.

    No se trata de negar errores, sino de nombrar el verdadero escándalo, que por fin se gaste en los que jamás fueron invitados al banquete.

  • Mexicanos Contra la Soberanía: Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad intervienen con millones desde el norte

    Mexicanos Contra la Soberanía: Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad intervienen con millones desde el norte

    En febrero de 2025, la presidenta Claudia Sheinbaum presentó al Congreso de la Unión una propuesta de reforma constitucional para asegurar nuestra soberanía.

    La iniciativa contempla imponer “la pena más severa posible” a cualquier persona —particularmente a extranjeros— que participen en procesos de investigación o persecución fuera del marco legal y soberano del país.

    Pensando en esos términos, organizaciones como Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) cobran una relevancia incómoda.

    De acuerdo con datos publicados por La Jornada, esta ONG recibió entre 2016 y 2023 más de 502 millones de pesos.

    De los cuales 96.7 millones provinieron directamente del gobierno de los Estados Unidos a través de USAID.

    ¿Puede hablarse de imparcialidad cuando la balanza presupuestaria se inclina con billetes extranjeros?

    Estos son los enemigos de la transformación y serán exhibidos

    La relevancia incomoda de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad

    En su informe “Matar el futuro: La 4T y el fin de la política ambiental en México”, MCCI arremete contra la actual administración por redirigir el gasto ambiental hacia proyectos de estratégicos para el progreso de nuestra nación.

    Acusan impunemente al gobierno de presuntamente ‘debilitar la política ecológica’, como si proteger selvas fuera incompatible con llevar energía a comunidades históricamente excluidas.

    Pero detrás de la prosa ambientalista y la retórica de la rendición de cuentas, lo que asoma es una narrativa peligrosamente funcional a los intereses geopolíticos de nuestro hostil vecino del norte.

    Es importante que seamos reflexivos frente a declaraciones como estas. ¿Quién se beneficia al detener la transición energética del país?

    Un México más fuerte no se va a construir escuchando a quienes se arrodillan para recibir billetes de aquel que históricamente ha buscado mantener al país sumiso.

    La corrupción se está purgando desde adentro, no necesitamos a ninguna asociación que nos prescriba manuales para hacerlo.

  • Estos son los enemigos de la transformación y serán exhibidos

    Estos son los enemigos de la transformación y serán exhibidos

    La gran transmutación del México empobrecido por el paradigma neoliberal hacia uno justo y equitativo pasa por una transformación física y territorial: apropiarnos del terreno nacional y hacerlo crecer para todas y todos.

    Pero no todos apoyan esta transformación, un bloque de organizaciones alineadas con el extranjero actúa para frenar estos avances:

    CEMDA, Fundar, Greenpeace México, Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), CambiémoslaYa!, México Evalúa y muchas otras que responden a instituciones y lógicas europeas y estadounidenses.

    ¿Sus recursos? Se originan de Open Society, Fundación Kellogg, Ford Foundation, USAID, Heinrich-Böll Stiftung, Embajadas extranjeras y más.

    Buscan frenar la transformación, pero no lo permitiremos

    Es obvio que un México emancipado y soberano sobre sus recursos no está en los intereses del gran capital extranjero.

    Somos ingenuos si creemos que la riqueza que financia estas quejas no está persiguiendo su propio interés.

    Estas organizaciones han litigado contra proyectos como el Tren Maya, la Refinería Dos Bocas, el AIFA, y la explotación del litio y otros recursos mineros. Acusan al Estado por falta de transparencia y mala praxis, cuando es el pueblo el que finalmente está siendo atendido.

    ¿Dónde estaban estas organizaciones cuando en Campeche, Chiapas o Tabasco el desempleo y el hambre desgarraban la vida de las familias? ¿Dónde estaban cuando la falta de oportunidades daba un portazo al futuro de las infancias mexicanas?

    El sur y sureste mexicanos han sido históricamente abandonados por los gobiernos neoliberales. Hoy, con proyectos estratégicos de nuestro gobierno, se abren caminos para su desarrollo.

    No dejemos que los intereses foráneos frenen el renacer de nuestro país.

    Contra Activistas Fifí es un esfuerzo ciudadano, partidario de la Cuarta Transformación, que exhibirá a estos agentes que buscan frenar la transformación.

    Los conservadores ya se dieron cuenta que por la vía de los partidos han perdido toda legitimidad, ahora pretenden utilizar organizaciones civiles para boicotear a toda costa la regeneración de la vida pública. No pasará. Fuera máscaras.