Etiqueta: transición energética

  • Los activistas fifí van contra la transición energética

    Los activistas fifí van contra la transición energética

    El seminario Transición energética, el papel de los minerales críticos, disputas territoriales y por los derechos, impartido el 18 de mayo de 2026 en el Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM por el Observatorio del Extractivismo en México, dejó en evidencia las profundas contradicciones políticas de un sector del “ambientalismo académico mexicano” frente al nuevo escenario geopolítico internacional y frente al proyecto de soberanía energética impulsado desde la Cuarta Transformación.

    Durante el encuentro, los ponentes desacreditaron abiertamente la transición energética promovida desde organismos internacionales y plataformas multilaterales, argumentando que el cambio hacia energías renovables reproduce dinámicas extractivas.

    Engenera y la condena perpetua a los mineros

    La declaración del Observatorio del Extractivismo en México resulta reveladora porque evidencia que para estos sectores el problema ya no se limita a los combustibles fósiles.

    También se coloca bajo sospecha la extracción de litio, cobre, tierras raras y otros minerales fundamentales para el almacenamiento energético, la electromovilidad y el desarrollo industrial contemporáneo.

    Video del seminario impartido por el Observatorio del Extractivismo en México: https://www.youtube.com/watch?v=a57chcrJ0mM

    Bajo categorías como “extractivismo” o “disputas territoriales”, estos espacios académicos terminan cuestionando la propia infraestructura material necesaria para construir una transición energética soberana.

    El trasfondo político de esta postura adquiere mayor relevancia en un contexto internacional marcado por una competencia creciente entre potencias por asegurar cadenas de suministro estratégicas y capacidades industriales vinculadas a minerales críticos.

    Mientras economías centrales aceleran agresivamente su expansión minera y tecnológica, ciertos sectores del activismo académico mexicano promueven una narrativa donde países como México deben permanecer al margen de esa disputa global.

    En los hechos, este tipo de posicionamientos por parte del activismo fifí terminan confrontando directamente la estrategia impulsada desde la Cuarta Transformación para fortalecer capacidades energéticas e industriales nacionales.

  • #CambiémoslaYa! niega la posibilidad de una transición energética

    #CambiémoslaYa! niega la posibilidad de una transición energética

    En su última publicación de X (antes twitter) el autonombrado colectivo ambientalista #CambiémoslaYa! niega la posibilidad de una la transición energética en México.

    En esta publicación, el colectivo introduce un marco de análisis que termina por deslegitimar uno de los ejes estratégicos del proyecto impulsado por los gobiernos de Morena en materia energética y de soberanía nacional.

    Más verdes, con los bolsillos más llenos: la verdadera consigna del activismo de élite

    El planteamiento parte de una negación general que ignora deliberadamente el cambio de orientación que ha tenido la política energética en los últimos años.

    Equiparar la transición energética con una simple acumulación caótica de fuentes y con un aumento mecánico del consumo de combustibles fósiles borra de un plumazo la diferencia entre el modelo neoliberal de apertura indiscriminada y la planeación pública que hoy busca recuperar la rectoría del Estado.

    En ese marco se inscribe la apuesta por el litio. Presentar la explotación de este recurso como una mera extensión del extractivismo histórico omite un elemento central que distingue el momento actual.

    #CambiémoslaYa! ignora deliberadamente el cambio de orientación que ha tenido la política energética en los últimos años.

    El litio ha sido definido como un bien estratégico bajo control estatal, orientado a sostener cadenas productivas vinculadas a la transición energética, el almacenamiento y la movilidad eléctrica.

    La nacionalización del litio no responde a la lógica de saqueo que caracterizó décadas pasadas, sino a un esfuerzo por evitar que minerales clave queden en manos de corporaciones transnacionales y por anclar su aprovechamiento a objetivos de desarrollo nacional.

    El discurso de #CambiémoslaYa! parece deslizar una desconfianza estructural hacia cualquier forma de intervención productiva del Estado, incluso cuando esta se plantea desde parámetros de soberanía, justicia territorial y planeación de largo plazo.

    Bajo una retórica que se presenta como radical, se termina cuestionando la capacidad de un gobierno popular para conducir una transición energética propia, situada y acorde con las necesidades del país.

    La transición energética que impulsa la Cuarta Transformación no es un gesto simbólico ni un simple cambio tecnológico.

    Es una disputa por quién decide, para qué y para quién se produce la energía.

    Reducirla a un extractivismo perpetuo implica desconocer esa disputa y, en los hechos, restar legitimidad a un proyecto que busca colocar los recursos estratégicos al servicio del pueblo.