Etiqueta: México Evalúa

  • Nearshoring neoliberal de México Evalúa frente a la ruta industrial de la 4T

    Nearshoring neoliberal de México Evalúa frente a la ruta industrial de la 4T

    El último estudio de caso realizado por México Evalúa Querétaro confirma que, detrás de ciertos exponentes de la sociedad civil, no existe más que una agenda vieja disfrazada de innovación.

    Bajo la bandera de “mejora regulatoria” vuelve a la receta priista de abrirle la puerta al capital extranjero sin condiciones, reduciendo al Estado a simple gestor de permisos.

    Nearshoring neoliberal de México Evalúa frente a la ruta industrial de la 4T
    Estudio de caso sobre Querétaro, México Evalúa llama a ampliar las facilidades regulatorias para promover el nearshoring.
    Fuente: México Evalúa, agosto de 2025.

    No es coincidencia que organizaciones, previamente señaladas por sus vínculos financieros al extranjero, busquen abrir las puertas del país al capital foráneo y simplifiquen la burocracia.

    Nearshoring neoliberal de México Evalúa frente a la ruta industrial de la 4T
    Red de financiamiento extranjero de México Evalúa.
    Fuente: Contralínea, julio de 2025.

    La propuesta de México Evalúa consiste en eliminar regulaciones, homologar trámites y acelerar permisos con la llamada afirmativa ficta.

    Presentando la idea como una herramienta de competitividad, cuando en realidad reproduce el mismo esquema del TLCAN, facilidades regulatorias y ganancias privadas que no se quedan en México.

    México Evalúa promueve un modelo horizontal en el que cualquier inversión extranjera es bienvenida.

    En contraste, la Cuarta Transformación impulsa un nearshoring con política industrial activa.

    Se han creado incentivos fiscales dirigidos a sectores estratégicos como electromovilidad, semiconductores y energías limpias.

    Se desarrollan proyectos ancla como el Corredor Interoceánico y el Plan Sonora — ambos ampliamente criticados por la supuesta sociedad civil— que buscan integrar regiones históricamente marginadas a las cadenas globales con empleos dignos y energías sostenibles.

    Además, se trabaja en la Ventanilla Digital Nacional para simplificar trámites sin entregar la soberanía regulatoria al capital.

    México Evalúa promueve un modelo horizontal en el que cualquier inversión extranjera es bienvenida siempre que encuentre menos obstáculos.

    El gobierno federal entiende el nearshoring como una palanca para diversificar la economía, fortalecer cadenas productivas nacionales y redistribuir la riqueza en el territorio.

    El riesgo de seguir la receta de México Evalúa es convertir a México en patio trasero de Estados Unidos, repitiendo la historia de las maquilas explotadoras, con salarios bajos y nula transferencia tecnológica.

    Activismo ambiental contra la Refinería de Dos Bocas: entre la narrativa catastrofista y la realidad del desarrollo energético

    La apuesta de la 4T busca lo contrario, transformar la oportunidad del nearshoring en un proyecto de soberanía productiva, empleos bien pagados y justicia territorial.

    México no necesita más liberalización maquillada de modernización. Necesita un Estado fuerte que oriente el desarrollo, planifique con visión de futuro y ponga por delante a la gente, no a los intereses de las corporaciones.

  • México Evalúa contra la Reforma Energética: los títeres del poder empresarial

    México Evalúa contra la Reforma Energética: los títeres del poder empresarial

    En el paisaje de las organizaciones civiles mexicanas, pocas han logrado encarnar el simulacro de autonomía de manera tan sofisticada como México Evalúa.

    Enarbolando discursos técnicos sobre eficiencia y transparencia, esta entidad ahora dirige sus ataques hacia la reforma energética, aunque jamás cuestionando a quienes estiran la mano ofreciéndole fajos de billetes

    Entre 2020 y 2024, México Evalúa recibió más de 75 millones de pesos del Consejo Mexicano de Negocios (CMN), el núcleo duro del empresariado nacional.

    Año con año —como quien paga un servicio— el CMN transfirió sumas fijas de 15 millones de pesos para sostener a su títere crítico.

    A ello se suman los generosos auspicios de agencias estadounidenses como la USAID y la NED (de los que ya hemos hablado en este sitio).

    Fundación Heinrich Böll, visiones sesgadas y punitivas desde el exterior

    Reforma energética 2025: avances, riesgos y la ruta pendiente

    En su análisis de la reforma para la regulación del sector energético—misma que revierte la nociva reforma impulsada por el priísmo en 2013—, México Evalúa no escatimó en tecnicismos para sembrar dudas: que si desaparecen contrapesos a posibles monopolios, que si se creará un régimen jurídico de excepción al derecho de la competencia.

    Palabrería rimbombante que solo refleja nostalgia neoliberal disfrazada de escrutinio académico.

    El análisis —publicado el 7 de marzo de 2025, diez días antes de que la reforma fuera publicada en el Diario Oficial de la Federación— abre con un llamado a la revisión de la propuesta en pos de mitigar sus supuestos riesgos de cara a su votación en la Cámara de Diputados.

    Esto deja ver un intento fútil por justificar de manera técnica posibles cambios al dictamen propuestos desde la oposición.

    Resulta cómico el esfuerzo de México Evalúa por mantener una fachada de imparcialidad.

    Su crítica a la reforma energética no parece emanar de preocupaciones genuinas respecto al futuro de México, sino del temor a que el Estado asuma su rol rector sobre la energía del país.

    En tiempos donde la prioridad es reconstruir el músculo productivo del Estado para traer la capacidad energética mexicana al siglo XXI, es nuestro deber cuestionar las críticas de quienes se dedican a esparcir las semillas de la desconfianza desde torres de marfil.

  • México Evalúa, la nostalgia del privilegio

    México Evalúa, la nostalgia del privilegio

    Durante décadas, el gasto público no era más que un instrumento de enriquecimiento del más rancio capital. No se pensaba para el pueblo, sino para los indicadores de confianza financiera.

    Hoy que el Estado decide construir donde nunca se invirtió, los defensores del viejo orden tiemblan porque el dinero dejó de obedecerles.

    En febrero de 2025, México Evalúa publicó un informe sobre la inversión física del primer sexenio de la Cuarta Transformación.

    Con su vestidura de rigor técnico y neutralidad, el análisis descalifica con fuerza los llamados “sobrecostos” del Tren Maya, Dos Bocas y el AIFA.

    Y lo hace, paradójicamente, mientras lamenta la supuesta insuficiencia de la inversión pública.

    El análisis de México Evalúa, más que una crítica al ejercicio del presupuesto, parece un ataque a la reconfiguración del poder.

    México Evalúa no menciona —aunque basta una googleada a su página web para ver a sus donantes enlistados con descarado orgullo— que en los primeros cinco años del gobierno anterior, su financiamiento desde el extranjero creció un 37%, hasta sumar casi 150 millones de pesos en donativos internacionales.

    Entonces no es una casualidad que sus diagnósticos coincidan, casi al calco, con las visiones típicas del desarrollismo y repitan las mismas comparaciones con países con los que poco o nada tenemos que ver.

    Visto desde ese ángulo, la crítica tecnocrática, envuelta en gráficas y porcentajes fríos, deja de ser sinónimo de exactitud técnica y carencia de dogma.

    Estos son los enemigos de la transformación y serán exhibidos

    La molestia se hace notar a leguas por el reencauce del flujo monetario, que aleja los recursos de las arterias del privilegio y los dirige hacia los caminos empolvados del sur y el oriente mexicano, donde el Estado aún le debe a su gente.

    El problema no es cuánto se gasta, sino a quién se destina. Aquello que antes era “estratégico” por complacer al poder, hoy se condena como “ineficiente” por no rendirse al oráculo del mercado.

    ¿Desde cuándo erigir refinerías o crear aeropuertos es una empresa inútil?

    El análisis de México Evalúa, más que una crítica al ejercicio del presupuesto, parece un ataque a la reconfiguración del poder.

    No se trata de negar errores, sino de nombrar el verdadero escándalo, que por fin se gaste en los que jamás fueron invitados al banquete.