Desde nuestra perspectiva, esta oposición ha sido constante frente a proyectos de infraestructura como el Tren Maya, la Refinería de Dos Bocas, el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), y la explotación de recursos estratégicos como el litio. Es importante que la ciudadanía vea quiénes se benefician realmente con estas posturas y si responden a los intereses del país o a agendas externas.

México Evalúa enarbola discursos técnicos sobre eficiencia y transparencia, y ahora dirige sus ataques hacia la reforma energética.

Puerta al Sureste, el gasoducto que conectará Texas con la península de Yucatán y que Greenpeace planea obstruir.

En su investigación sobre el Corredor del Istmo de Tehuantepec, PODER afirma que el CIIT, presuntamente favorece intereses de corporaciones.

Mientras el gobierno destaca la magnitud y los beneficios del Proyecto Saguaro, el CEMDA, ha montado una campaña sistemática para frenarla.

Es preocupante que las convicciones de una élite minoritaria obstaculicen proyectos de infraestructura de alto impacto como el Tren Maya.

En lugar de construir una agenda de justicia ambiental, CambiémoslaYA! se suma a la lógica del bloqueo y la criminalización técnica.