Desde nuestra perspectiva, esta oposición ha sido constante frente a proyectos de infraestructura como el Tren Maya, la Refinería de Dos Bocas, el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), y la explotación de recursos estratégicos como el litio. Es importante que la ciudadanía vea quiénes se benefician realmente con estas posturas y si responden a los intereses del país o a agendas externas.

La gran mayoría de los mexicanos aprueba el proyecto del Tren Maya y entiende los enormes beneficios que trae para el país.

Alianza Mexicana Contra el Fracking, ha rebuscado pretextos para deslegitimar los esfuerzos por retomar la centralidad de PEMEX.

Mongabay perpetua una versión de la realidad donde los pueblos indígenas se limitan a ser víctimas pasivas.

El colectivo #CambiémoslaYa!, en su documento “6 mitos sobre el litio en México”, lanza críticas con distorsiones de la realidad.

El Plan Sonora ha sido objeto de críticas previsibles por parte del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).

La fundación Heinrich Böll, ha hecho del litio mexicano, su nuevo blanco predilecto en la campaña contra la minería a cielo abierto.