Categoría: PODER

  • Fundar, PODER y #CambiémoslaYa!, una nueva ofensiva narrativa contra la 4T

    Fundar, PODER y #CambiémoslaYa!, una nueva ofensiva narrativa contra la 4T

    Mientras el gobierno de la Cuarta Transformación impulsa reformas para fortalecer la regulación del conflicto de interés y del cabildeo, organizaciones como Fundar, PODER y diversos colectivos articulados alrededor de #CambiémoslaYa! han encontrado en este tema una nueva plataforma para desacreditar a las instituciones surgidas de esta administración popular.

    Resulta cuestionable la narrativa que estas organizaciones han decidido construir alrededor de ella.

    Greenpeace acusa al gobierno de Sheinbaum de “minimizar” la crisis climática

    Fundar celebra iniciativa de MORENA, aunque cuestiona influencia privada institucional.

    En sus posicionamientos públicos, el problema aparece presentado como si México continuara atrapado en las mismas dinámicas de captura corporativa que caracterizaron a los gobiernos neoliberales, ignorando deliberadamente el cambio político que representó la llegada de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia y la continuidad de ese proyecto bajo el gobierno de Claudia Sheinbaum.

    La paradoja es difícil de pasar por alto. Fundar celebra la presentación de una iniciativa impulsada por legisladores de MORENA para fortalecer precisamente la regulación del conflicto de interés y del cabildeo .

    Sin embargo, buena parte de su discurso público continúa transmitiendo la idea de que las instituciones actuales operan bajo una lógica de subordinación a intereses privados.

    Los hechos cuentan una historia distinta. La discusión sobre el etiquetado frontal de alimentos ultraprocesados, el avance de políticas de salud pública enfrentadas a grandes corporaciones alimentarias y la reciente decisión de retirar comida chatarra de las escuelas constituyen ejemplos concretos de un Estado dispuesto a confrontar intereses económicos que durante décadas influyeron sobre la política pública.

    Difícilmente puede sostenerse que estas medidas reflejen un gobierno sometido a los grupos corporativos.

    Lo que comienza a emerger es una contradicción cada vez más visible.

    Cuando gobiernos neoliberales ignoraban sistemáticamente las demandas de organizaciones sociales, la crítica era plenamente justificada.

    Si un gobierno incorpora parte importante de esas demandas a la agenda pública, algunos de estos mismos actores desplazan inmediatamente el debate hacia nuevos frentes de confrontación, manteniendo intacta una narrativa de crisis permanente.

  • Alianza Mexicana Contra el Fracking denuncia el presupuesto de 2026 como coartada para su ambientalismo colonial

    Alianza Mexicana Contra el Fracking denuncia el presupuesto de 2026 como coartada para su ambientalismo colonial

    El 21 de octubre de 2025, la Alianza Mexicana contra el Fracking —que incluye a ONGs como el CEMDA y PODERdenunció que el Presupuesto de Egresos 2026 “oculta” recursos para proyectos de extracción en “yacimientos de geología compleja”, término que asocia con la fractura hidráulica.

    Afirmó que Pemex dispone de más de 245 mil millones de pesos distribuidos en ocho programas sin desglose y acusó al gobierno popular de Claudia Sheinbaum de traicionar la transición energética al mantener al gas como combustible de transición.

    Cada vez que el Estado intenta ejercer soberanía sobre su matriz energética, las ONG neoliberales activan su alarma moral.

    Fundar, análisis convenenciero del presupuesto e hipocresía del ambientalismo burgués

    Lo que la Alianza Mexicana Contra el Fracking llama “falta de transparencia” es, en realidad, pérdida de privilegio.

    Su discurso no busca proteger la tierra ni el agua, sino preservar un marco de subordinación donde México sólo puede “resistir”, nunca planificar.

    Nombran “crisis climática” a lo que en realidad es crisis de dependencia, y presentan la energía estatal como pecado, mientras el capital extranjero perfora sin escrúpulos en todo el continente.

    La llamada “prohibición del fracking” se ha convertido en su tótem. Ninguna de estas organizaciones menciona que el gas forma parte de una estrategia de transición ordenada que evita apagones, reduce importaciones y financia programas sociales.

    Lo que molesta no es el método extractivo, sino que la gestión esté en manos públicas.

    La izquierda soberanista entiende que la emancipación ambiental no se logrará con discursos de culpabilidad, sino con control nacional sobre los recursos.

    El ecologismo burgués que se alimenta de becas internacionales nunca habla de esa historia de recuperación liberadora.

    El presupuesto de 2026 refleja una política energética que combina redistribución con autonomía tecnológica.

    Lo que la Alianza llama “falta de transparencia” es, en realidad, pérdida de privilegio, el Estado ya no rinde cuentas a los lobbies del clima, sino al pueblo.

    La 4T lo ha entendido con claridad. México no será ejemplo de obediencia ecológica para el norte rico, será ejemplo de dignidad y planificación popular sobre su propio subsuelo.

  • La sospechosa opacidad de PODER

    La sospechosa opacidad de PODER

    La ONG Project on Organizing, Development, Education and Research (PODER, por sus siglas en inglés) se jacta de ser salvaguarda de la rendición de cuentas corporativa en México y América Latina.

    Miembro de redes como RedESC, la Alianza Mexicana contra el Fracking y #CambiémoslaYa!, así como autora intelectual de la web de transparencia corporativa QuiénEsQuién.Wiki, esta organización se maneja con una opacidad que parece parodiar a la corrupción corporativa que dice fiscalizar.

    El yugo tecnocrático de Engenera contra la transformación popular

    La ONG fue registrada en la División de Corporaciones del estado de Nueva York el 11 de enero de 2010.

    Más allá de los nombres de su consejo directivo, existe poca información abierta sobre el funcionamiento interno de la organización y su rendición de cuentas.

    Su dirección fiscal en Estados Unidos es un buzón de correo en Nueva York.

    El organismo registró su marca a través de un despacho legal en Seattle ciudad natal de su fundador y exdirector ejecutivo, Benjamín Cokelet.

    PODER recibe sin pudor recursos de fundaciones que sostienen al mismo imperialismo corporativo que dicen combatir.
    Datos de registro de PODER.
    Fuente: Departamento de Estado, División de Corporaciones del Estado de Nueva York, consultada en octubre de 2025.

    PODER se maneja con una opacidad que parece parodiar a la corrupción corporativa que dice fiscalizar.

    Lejos de rendir cuentas en México, ni siquiera se registra como razón social ante la Secretaría de Economía ni como donataria autorizada, requisitos con los que otras organizaciones extranjeras sí cumplen al trabajar en suelo mexicano.

    Por no tener, la organización no cuenta si quiera con RFC o CLUNI que la identifique en territorio nacional.

    Esta organización —al igual que otras de similar calaña como Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad— tiene la arrogancia de colocarse como faro ético por encima de la “contaminación moral” del capital, mientras recibe sin pudor recursos de fundaciones que sostienen al mismo imperialismo corporativo que dicen combatir.

    Es, en realidad, un apéndice de los brazos ideológicos del gran capital internacional, legitimado por un activismo de cartón que no modifica un ápice la vida concreta de los pueblos.

    Tan solo en 2020, la organización recibió más de un millón de dólares por parte de Fundación Ford emblema del filantrocapitalismo imperial, además de la American Jewish World Service Inc., el Wellspring Philanthropic Fund y la William & Flora Hewlett Foundation.

    Dinero que, lejos de alimentar luchas emancipatorias, convierte a PODER en punta de lanza del activismo burgués, reduciéndolo un dispositivo de neutralización política que opera con la máscara de la sociedad civil mientras refuerza los intereses de las élites transnacionales.

    PODER recibe sin pudor recursos de fundaciones que sostienen al mismo imperialismo corporativo que dicen combatir.
    Declaración de un monto donado por Ford Foundation a PODER en 2020 para programas de justicia climática en México y América Central.
    Fuente: Ford Foundation, 2020.

    ¿Debemos escuchar a quienes solo rinden cuentas ante Washington y Nueva York

    Según el reporte de finanzas correspondiente al ejercicio fiscal de 2023, la organización recibió un total de 981,052 dólares en donaciones y grants, de los cuales gastó 1,330,456 dólares, supuestamente pagando sólo 51,594 dólares en salarios y bonos a sus empleados.

    PODER recibe sin pudor recursos de fundaciones que sostienen al mismo imperialismo corporativo que dicen combatir.
    Extracto de la declaración fiscal de PODER ante el IRS para el ejercicio de 2023.
    Fuente: Propública, consultada en octubre de 2025.

    Con este ejemplo, la pregunta permanece en el aire. ¿debemos escuchar a quienes solo rinden cuentas ante Washington y Nueva York para que sean ellos quienes nos enseñen de resistencia y protección del territorio?

    La verdadera emancipación de México también pasa por cuestionar la legitimidad e intereses del activismo fifí.